Tres mujeres de un pueblo de Lobios realizan toda la decoración navideña, que incluye una noria y una locomotora
LOBIOS
Las vecinas de Requeixo, en Grou, elaboran manualmente las figuras con materiales naturales y reciclados
05 ene 2026 . Actualizado a las 21:50 h.Antes de que se acaben las vacaciones escolares de Navidad, podemos conocer la decoración navideña de Requeixo, en Lobios, en el entorno del parque del Xurés en Ourense. Tres vecinas de la aldea de Requeixo, en la parroquia de Grou (Lobios), empezaron el año pasado, con motivo del concurso de decoración en pueblos que organiza el Concello de Lobios, a adornar los rincones del lugar con figuras creadas manualmente con todo tipo de materiales naturales y reciclados. Usaron chapas de fondo de armario, piñas, palos...
Este año había un nuevo certamen, pero decidieron no participar porque no les daba tiempo de montarlo y por el mal tiempo, explica Susana Fernández, presidenta de la Asociación de Vecinos de Grou. Sin embargo, Requeixo volvió a tener una decoración prolífica elaborada por las tres mujeres y ampliada con respecto al año pasado.
En estas Navidades incorporaron una noria que gira, una locomotora y más adornos. También abrieron una tienda de artesanía en el horno comunal del Eiró, recientemente rehabilitado por Concello y Diputación, donde venden muñecas, portales de madera hechos con roble americano, marcapáginas de madera, velas navideñas y multitud de objetos. Todos elaborados por ellas, salvo unos calcetines y unas cajas de dulces, aclara la presidenta.
Ya han recibido bastantes visitantes en un pueblo que en invierno, a diario, no pasa de los diez habitantes. La ejecución ha sido laboriosa. Susana empleó más de un mes todas las tardes al salir del trabajo en dar otra utilidad, a base de taladro y sierra de calar, a los diez palés que recuperó de una planta de residuos. Reconoce que se le da bien trabajar la madera con herramientas y ella se encargó de diseñar en Autocad la noria, despiezar y montar la noria. Otra de las vecinas tiene habilitad con los textiles y se encargó de los muñecos. Hasta el día 23 de diciembre no llegaron a tener todo montado.
Los vecinos están encantados y ellas, orgullosas de su trabajo Y eso que los hombres, al principio, eran algo escépticos, dice Susana: «Os homes ríanse de nós porque planficabamos tanto e, cando viron o que fomos capaces de facer, xa nos respetan en nos axudaron a montar as cousas e as luces porque eran moitas e sen axuda deles non chegaríamosa ter todo colocado antes do día 31», ríe.