Queixumes vuelve a abrir sus puertas como espacio de comunión entre arte y literatura

OURENSE

Julia Estévez
Julia Estévez Miguel Villar

La librería de la calle Doctor Fleming inaugura una nueva etapa el próximo sábado 29 de noviembre

27 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado 5 de julio Antonia González, Toñy, bajó la persiana por última vez de la librería Queixumes, el negocio en el que estuvo al frente durante 44 años. Hace apenas cuatro meses parecía que este pequeño oasis de libros desaparecería para siempre. Pero Queixumes volverá a brillar a partir de este sábado con su nueva apertura de la mano de Julia Estévez (Yu) como la conoce todo el mundo.

A finales del mes de junio Julia Estévez, santiaguesa de nacimiento pero con raíces ourensanas, decidió dejar su anterior trabajo, también en una librería. «Había leído en la prensa que cerraba Queixumes y me pasé por allí para ver qué me contaban, un poco más por la curiosidad que por otra cosa», recuerda. Sin ningún tipo de pretensión, Yu contactó con Toñy, que se llevó una gran alegría cuando le contó que su idea era montar una librería: «En cuanto se lo dije se puso muy contenta y así decidí coger el local». Antonia González no dudó en alquilárselo con todas las estanterías que vestían las paredes para que Julia le pudiese dar una nueva vida.

Pero 44 años de trayectoria y buen hacer son difíciles de borrar, por lo que Estévez apostó por conservar Queixumes en sus rótulos. «Creo que es un nombre muy bonito y un referente. ¿Para qué cambiar las cosas cuando funcionan bien?», explica.

El amor por el arte y la cultura le llegan desde pequeña, siendo Julia una apasionada de la literatura. Estudió Historia y se dedicó durante años al teatro. «Entre lo que me gustan los libros y lo que me gusta el trato con la gente, me pareció una mezcla perfecta», cuenta sobre su decisión de iniciar una nueva etapa en Queixumes.

Además de mantener la apuesta por las buenas lecturas, Yu quiere ir un paso más allá y crear en la librería un lugar dedicado al arte y a las humanidades en todas sus versiones. «Tiene una parte de arriba perfecta para hacer exposiciones o monólogos. Poder dedicarle un espacio no solo a tener libros que la gente pueda comprar, sino que puedan venir a expresarse y a estar libremente», apunta.

Un sofá y una máquina de café acompañan la pequeña planta superior, pensada para relajarse, disfrutar de la experiencia de elegir un libro y alejarse de las prisas del día a día. «Tanto para el papá que mientras su niño mira los libros se toma un café, como para alguien que quiere sentarse porque está indeciso. Me apetece un espacio donde la gente pueda estar cómoda y tranquila», apunta. Bajo estas premisas, este sábado Queixumes inaugura una nueva etapa devolviendo la vida a uno de los templos de la literatura de la ciudad.