Amorodous, el dúo que convierte cada evento en una fiesta con alma

Miguel R. Villar OURENSE

OURENSE

Actuación de Amorodous en Beade.
Actuación de Amorodous en Beade. Santi M. Amil

Versatilidad, ritmo y conexión con el público definen a este grupo gallego que en solo un año ha conquistado bodas y verbenas

30 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Amorodous es más que un grupo musical para eventos: es una experiencia que busca emocionar y mover, tanto por fuera como por dentro. Formado por Diego López, más conocido como Yeyo (28 años), y Éric Dopazo (32 años), este dúo gallego ha sabido hacerse un hueco en el competitivo mundo de las actuaciones en directo en tiempo récord. Su secreto: energía, versatilidad y una conexión auténtica con el público.

Aunque el proyecto como tal nació hace apenas un año, sus miembros ya se subían al escenario durante la adolescencia. «Xa tiñamos tocado noutros proxectos durante a adolescencia. Pensamos que o formato dúo podía funcionar ben e efectivamente está sendo bastante guay, bastante movible. Temos o factor rítmico e implicación do público. Somos bastante versátiles», cuenta Éric Dopazo.

Amorodous se ha convertido en una opción cada vez más habitual para distintas celebraciones. «Pois o que máis temos son bodas e verbenas. Hai un ano que sacamos este proxecto e estanos a sorprender que teña tan boa resposta», añade Dopazo. Un fenómeno que quizá se explica por su capacidad de adaptarse al contexto de cada evento, creando momentos únicos e irrepetibles. Lejos de ofrecer un repertorio cerrado y estanco, en Amorodous todo está abierto a la improvisación y al gusto del público. «Para min non ten sentido que un proxecto sone tecnicamente moi ben se logo chegas ao evento e a xente está ao seu rollo. Para min o bonito é ver como a xente se implica con nós, como participa. Somos como un medio a través do que a xente desbloquea recordos. A versatilidade creo que é o que máis nos distingue, porque hai moitos grupos que teñen un reportorio cerrado e sempre tocan o mesmo», confiesa. 

Ambos músicos tienen un recorrido distinto, pero convergente. Yeyo comenzó su camino en la música con apenas 9 años, en bandas de gaitas, hasta que la batería se convirtió en su centro vital. Éric, por su parte, dejó atrás una etapa como profesor de inglés para dedicarse de lleno a su verdadera vocación: «Dinme de conta de que na docencia estaba participando nunha cadea moi cuadriculada. Non había espazo para personalizar a ensinanza de cada criatura. Ao final do día sentía que era como unha máquina».

Su enfoque flexible se refleja incluso en las situaciones más inesperadas. «Fai pouco, un señor norteamericano acercouse e pediu Lucha de gigantes. Eu si a coñecía, pero o meu compañeiro non. Empecei tocando e pouco a pouco Diego foise unindo», recuerda Éric entre risas.

Amorodous no es solo música para eventos. Es una propuesta artística que nace del amor por lo que hacen, del respeto al público y del deseo de crear recuerdos inolvidables a través de la música. Y en ese camino, su fórmula sigue ganando adeptos.