Dos rombos

María Teresa Rodríguez Vázquez
Maite Rodríguez EL ÁBACO

OURENSE

21 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Como miembro de la generación X, sufrí o me beneficié según los casos, de aquella televisión en la que los programas subidos de tono se marcaban con dos rombos. Las dos figuras geométricas señalaban los contenidos para mayores de edad; con un solo rombo era una serie o película para mayores de catorce. Ahora, la televisión digital especifica a qué puede afectar la sensibilidad del espectador: si hay sexo, violencia, lenguaje soez o drogas. Está claro que hay que evitar ciertos contenidos visuales a los menores, o al menos intentar que no los vean solos sin que reciban alguna explicación; claro que eso es la teoría, porque con la variedad de canales (Internet, tantas redes sociales), en los que se pueden visualizar dichas temáticas, parece que es como ponerle puertas al campo. Por responsabilidad y por cumplir la legalidad, los medios de comunicación tradicionales se cuidan, por la cuenta que les trae, de tener cuidado con los contenidos en los que hay menores involucrados. Sin embargo, sucede a veces que son los propios jóvenes los que emiten y reciben esos mensajes de los que se les intenta proteger. Y hay planes en los colegios y en los institutos -todos los años se llevan a cabo por partes de los cuerpos de seguridad y de otras instituciones en los centros ourensanos- para informarles de los riesgos que hay con esas publicaciones. Todo se ha simplificado y complicado a la vez. Quizás por eso los de la generación X, que lo teníamos tan claro con esos rombos, ahora también sucumbimos a las trampas y a los cantos de sirena de la vanidad y nos dejamos ver en situaciones privadas en las redes públicas.