Los alumnos de Franciscanas «viajan» por el mundo en plena pandemia

OURENSE

Los alumnos realizarán excursiones virtuales gracias a un croma
Los alumnos realizarán excursiones virtuales gracias a un croma MIGUEL VILLAR

El centro dispone de una sala croma en la que los escolares pueden realizar visitas virtuales a otros lugares

17 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

No son pocos los que recuerdan con cariño y nostalgia las excursiones de fin de curso de sus años de instituto. Encuentros y diversión en comunidad como las que estas provocan son esenciales en el proceso de socialización de muchos adolescentes. El covid ha tirado por tierra los viajes que muchos querrían hacer, pero en ocasiones, el ingenio, las ganas y las nuevas tecnologías ayudan a llenar esos vacíos con algún que otro truco.

Los alumnos de Educación Secundaria y Bachiller de Franciscanas se irán de excursión este año a pesar de las restricciones, y además, en vez de ir a Madrid o a Salou como solían hacer sus compañeros en cursos pasados, han escogido destinos bastante más exclusivos, como el Himalaya; bastante más improbables, como la Luna; o bastante más imposibles, como el Antiguo Egipto o Fondo de Bikini, el lugar en el que vive Bob Esponja.

Este grupo de alumnos ha decidido ir a Tokio
Este grupo de alumnos ha decidido ir a Tokio

El colegio Divina Pastora instaló, hace unos tres años, un croma en una de sus salas, y además de usarlo para complementar asignaturas como Latín o Historia -«Se visten de romanos y grabamos vídeos hablando latín», asegura Cristina Bravo, una de las responsables de esta iniciativa -, también lo utilizan, este curso, para dar a sus alumnos algo que tanto echan en falta. «Necesitan que les demos algo de cancha. Están notando muchísimo la ausencia de todo. Estar con los amigos, la convivencia social... los adolescentes son los que están notando más todo este cambio», explica. Los escolares desfilan estos días ante una pantalla verde, ataviados con el tipo de vestimenta que sus destinos requerirían, y con la mente puesta en, por lo menos, pasárselo bien con esta iniciativa y en mostrar buen humor y una sonrisa ante la adversidad. «El otro día me recordaron que necesitarían autorizaciones de sus padres para estas excursiones», asegura entre risas Cristina.