Bande es ya la única cabecera de comarca con un alcalde del PP

Tras el relevo en Ribadavia, el PSOE tiene siete de las doce alcaldías de las villas

Noelia Rodríguez (PSOE), recibiendo el bastón de mando de Ribadavia de manos de César Fernández (PP)
Noelia Rodríguez (PSOE), recibiendo el bastón de mando de Ribadavia de manos de César Fernández (PP)

Ourense

Este martes una moción de censura forzó un relevo en la alcaldía de Ribadavia, que pasó del popular César Fernández Gil a la socialista Noelia Rodríguez Travieso. El PP ha perdido el poder en la capital de O Ribeiro y ve agravada, de este modo, su falta de liderazgo en las cabeceras de comarca de la provincia de Ourense. Con este último movimiento, a la formación política ya solo le queda la alcaldía de Bande, en la Baixa Limia (con Sandra Quintas al frente).

El PSOE dispone de alcaldías especialmente longevas, como ocurre en O Barco de Valdeorras con Alfredo García como regidor desde 1999. Sara Inés Vega lleva como alcaldesa de Castro Caldelas menos tiempo, concretamente desde el año 2014, pero tomó el relevo de Eladio Osorio Castro (que ocupó el cargo durante los quince años anteriores). Además, en el año 2015 el PSOE logró recuperar otra de sus alcaldías más reconocibles, la de O Carballiño, que es de Francisco Fumega, quien logró consolidar la hegemonía socialista en el 2019.

También Verín cambió de manos populares a socialistas en el año 2015, sin que las elecciones de 2019 cambiaran el escenario político. Sigue, por lo tanto, de alcalde Gerardo Seoane. Pero en los últimos comicios sí hubo relevo en otra gran cabecera de comarca, la de Xinzo de Limia, donde tras 16 años de regidores del PP ahora ocupa el cargo la socialista Elvira Lama, que lidera un cuatripartito. Cabe recordar, por otra parte, que en el año 2019 también pasó a manos del PSOE la alcaldía de Trives, en el primer intento de Patricia Domínguez y en unas circunstancias meritorias teniendo en cuenta que cuatro años antes el partido ni siquiera se había presentado en el municipio.

Las excepciones al dominio socialista en las cabeceras de comarca son escasas. Una de ellas es Celanova, una plaza tradicionalmente popular. Aunque el PSOE también está en el gobierno, la alcaldía es del independiente Antonio Puga, que se presentó con la candidatura de Celanova Decide. Otra salvedad más evidente aún es un feudo clásico del BNG, Allariz, donde Cristina Cid ha logrado renovar la ya histórica hegemonía nacionalista. El Bloque también gobernaba Viana do Bolo, pero una moción de censura del PP y dos tránsfugas del PSOE dio la alcaldía a uno de estos últimos (Abelardo Carballo) el pasado mes de septiembre. En todo caso, el acuerdo prevé que en la última etapa del mandato el regidor será popular (Andrés Montesinos). El PP sumará esa alcaldía a las casi sesenta que tiene actualmente entre los 92 municipios de la provincia de Ourense.

El caso de la capital

La lista de excepciones se completa con la capital ourensana, donde es alcalde Gonzalo Pérez Jácome, de Democracia Ourensana. El PP le dio su apoyo en el pleno de investidura y gobernó con él en coalición hasta el pasado mes de septiembre, cuando se rompió el pacto. Los populares están ahora en la oposición, aunque volvieron temporalmente a la Junta de Gobierno ante la falta de cuórum de Jácome y los suyos para convocar ese órgano, indispensable para la gestión del día a día en un ayuntamiento como el de Ourense.

Además del alcalde, en el ejecutivo solo hay otras dos personas y una de ellas, Telmo Ucha, acaba de reincorporarse tras su ingreso hospitalario por coronavirus. Tras dejar el CHUO, el edil explicó que la enfermedad ha sido dura y que su recuperación no será inmediata por lo que este mismo miércoles el Concello de Ourense ha anunciado una reorganización de las áreas de gobierno. Ucha conserva Política Social, Igualdad y Saúde, Seguridad Ciudadana y Comercio, pero cede a Armando Ojea Participación Ciudadana, Juventud, Turismo y Termalismo, y Mobilidade y Transporte y a Jácome, Servicios Generales, Transparencia y Sistemas de Información.

El exregidor ribadaviense, designado para una vicepresidencia en la Diputación

Un día después de perder la alcaldía de Ribadavia, César Fernández ha sido designado vicepresidente segundo de la Diputación ourensana. «Foi, nestes meses de mandato, un dos mellores alcaldes da provincia de Ourense e, sen dúbida, o mellor de Ribadavia das últimas décadas. O goberno provincial non pode renunciar ao gran labor que aporta unha persoa das súas características», explicó el presidente de la Diputación, José Manuel Baltar.

Fernández Gil se encargará del área de Medio Rural y de los espacios culturales de la Diputación. Cabe recordar que entre los años 2013 y 2015 ya fue asesor en el área de Cultura. Además supervisará las relaciones de la Diputación con la comarca de O Ribeiro. La vicepresidencia segunda, dotada con un salario 58.435,72 euros brutos anuales, correspondía a Democracia Ourensana, pero la coalición de ese partido con el PP se rompió y ese puesto acabó quedando vacante. Como alcalde de Ribadavia, César Fernández tenía un salario de algo más de 26.000 euros.

Su nombramiento ha sido calificado como una «operación caciquil exprés» por el secretario provincial del PSOE, Rafael Rodríguez Villarino: «Forzou a moción de censura e marchou contento: xa sabía que tiña 60.000 euros quentiños». También el BNG criticó el nombramiento. Según dicen, pese a contar con varios cargos públicos en la Administración, aseguran que «nunca o Ribeiro representou tan pouco como na actualidade»

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