Por qué llevar a un escolar a un juicio (simulado)

Beatriz Rey FIRMA INVITADA

OURENSE

Santi M. Amil

En abril del 2018 se pone en marcha la comisión de igualdad del Colegio de la Abogacía de Ourense. Entre nuestros proyectos se encuentra el desplegar actividades educativas para acercar el derecho y la justicia a los más jóvenes, pues se trata de personas en plena formación, donde la educación en valores igualitarios es primordial y favorece en gran medida la prevención de futuras conductas delictivas. De ahí surgió la actividad que realizamos en estos días con el alumnado de 2º de ESO del Colegio Maristas y del IES As Lagoas de Ourense, en colaboración con el TSXG, dentro del programa Educar en Xustiza.

Dada la especial protección que tiene la jurisdicción de menores, nos resulta imposible que el alumnado pueda asistir a un juicio real donde los encausados sean los propios menores. Este es el motivo por el que decidimos hacer una simulación de juicio, en el que únicamente se practicara prueba testifical por parte de adultos y se dictara sentencia in voce, manteniendo oculto hasta el final que se trataba de un simulacro.

Llegado el día, noventa alumnos y alumnas desfilaron uno a uno por el arco de seguridad de los juzgados. Una vez dentro de la sala de vistas el juez procedió a explicar quiénes eran las partes que intervendrían y su papel.

Los hechos enjuiciados versaban sobre el acoso escolar que sufría una menor por parte dos compañeros de clase. Todos los que intervenimos como profesionales y testigos somos operadores jurídicos (Judicatura, Fiscalía, Abogacía, Procuraduría, forenses, psicóloga y trabajador social del Instituto de Medicina Legala de Galici (Imelga).

La vista se desarrolló bajo la mirada expectante y crítica de alumnado y profesorado (ajenos a la ficción del juicio), que entre cuchicheos mostraban indignación hacia la actitud arrogante de la madre de la menor agresora que defendía a ultranza el comportamiento de su hija, enmascarando la situación de acoso como de una chiquillada.

Antes de dictar sentencia el juez les pidió opinión, siendo unánime la postura condenatoria hacia ambos acusados, sorprendiéndonos las reflexiones que efectuaron sobre la falta de empatía que había hacia la víctima y lo injustificado de las conductas.

Dictada la sentencia condenatoria se desvela que estamos ante un juicio simulado. Sorprendidos, comienzan el turno de preguntas centradas en desvelar el trasfondo del interrogatorio de las defensas, si los testigos pueden mentir y sus consecuencias, qué es una medida de libertad vigilada, cómo son los centros de menores y la responsabilidad de los colegios por la inactividad ante un acoso escolar.

Finalmente se realizó a una visita por los juzgados que incluía los calabozos y sala de reconocimiento en rueda, lo que generó gran interés. Resultó curiosa la visión distorsionada hacia la justicia americana que mostró el alumnado sobre el sistema judicial español, puesta de manifiesto con preguntas del tipo de dónde se encontraba la silla eléctrica en los juzgados o cuántos condenados a muerte tenemos en la cárcel de Pereiro.

Consideramos que es muy importante que entiendan cómo funciona nuestra justicia, que actúen con respeto a la misma y se conciencien que determinadas actitudes que adopten o que tengan normalizadas, pueden llegar a ser constitutivas de delito y tener consecuencias, en ocasiones irreparables, para quien las padece y para su entorno. Nuestra intención es continuar llevando a cabo actividades formativas de este tipo, extendiéndolas a todo el ámbito territorial de la provincia de Ourense.

Beatriz Rey es abogada y coordinadora de la Comisión de Igualdad del Colegio de Abogacía de Ourense