El comercio local sucumbe al adelanto de las rebajas

María Doallo Freire
maría doallo OURENSE

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Agostiño Iglesias

Un gran porcentaje de los establecimientos ourensanos comenzó el período de descuentos este viernes como las multinacionales

28 jun 2019 . Actualizado a las 20:30 h.

Las rebajas ya no comienzan el 1 de julio. En los últimos siete años, desde que en el 2012 se liberalizasen las fechas para llevarlas a cabo, muchos son los negocios locales que se han visto afectados al no poder seguir la estela de descuentos que generan las multinacionales en la ciudad. Asociaciones como la de Comercio Vivo nacieron con el fin de proteger al pequeño emprendedor y de hacer frente a situaciones como la de las tarifas, rebajas de mitad de temporada o promociones, desde su punto de vista, desleales. Aunque hay un porcentaje del pequeño comercio ourensano que ha permanecido inamovible y no ha participado en campañas como la Shopping Night o el Black Friday, en las que los locales permanecen abiertos hasta horas nocturnas y ofrecen una serie de promociones de hasta el 20 % de descuento, en esta ocasión han tenido que sucumbir a la fuerza del gigante textil que es Zara.

La hija mayor de Inditex anunció hace unos días que comenzaría su período de rebajas este viernes, algo que, por supuesto, ha contagiado a numerosas multinacionales y empresas del sector. Por ello, y por primera vez, casi la totalidad de los comercios locales de la ciudad han decidido sumarse a este nuevo inicio de la época de liquidación. «Esta temporada de primavera verano ha sido muy complicada para las tiendas locales. Venimos arrastrando los carteles de las rebajas en otras casas del sector textil desde antes del 15 de junio, pero es que previo a eso fueron la mid season y demás campañas, que no son más que rebajas encubiertas», explica Sandra Ferro Conde, presidenta de la Asociación Comercio Vivo. «Fuimos capaces de aguantar hasta el viernes pero con la llegada de las rebajas a grandes multinacionales como Zara tuvimos que adaptarnos sin remedio. En el caso concreto de mi tienda voy a esperar al sábado para implantar las ofertas pero es una situación muy mala porque no entra apenas gente y la que entra solicita los descuentos porque ni siquiera tienen claro cuáles son las fechas», añade.

Agostiño Iglesias

La mayoría de los integrantes de la Asociación del Centro Comercial Aberto Ourense Centro también se han sumado a las rebajas. Aún así el resultado no llega a ser el esperado. «Las rebajas nacen para liquidar los excedentes de la temporada anterior pero esto ya no se cumple. O nos adecuamos a los hábitos de la sociedad o nos quedamos fuera. Nosotros queremos una regularización de los períodos, ya que es algo necesario para que podamos convivir con grandes firmas porque cada vez es más difícil mantener la actividad comercial en una ciudad como Ourense», afirma Luis Rivera, presidente de la asociación. Un ejemplo de negocio local que adelantó su período de rebajas es la tienda ourensana Marina Domínguez. En el establecimiento las rebajas empezaron el miércoles, cinco días antes de la fecha estipulada antiguamente como comienzo general, el 1 de julio. «Las pusimos porque hasta ahora no se vendió bien por culpa del tiempo y, por supuesto, de la competencia, aunque creo que con las grandes áreas no podemos competir. Aún así, por el momento la venta va mal, estamos a fin de mes pero mal. De todas formas, en la calle tampoco se ve a gente con bolsas y eso ya indica que hay algo que no está bien», afirma el responsable del establecimiento, Arturo Iglesias.

Nuevas aperturas

Afortunadamente, a pesar de que la competencia y las rebajas realizadas por las multinacionales desfavorezcan al comercio local, el número de tiendas ourensanas empieza a incrementarse poco a poco. Hace unas semanas se estrenaba en la calle Samuel Eiján, Serendipia, un establecimiento en el que venden desde complementos y textil hasta muebles y decoración para el hogar. También en la calle de Santo Domingo acaba de reabrir Maricastaña, aunque con nueva gerencia, el comercio mantiene su espíritu diferenciador apostando por diseñadores gallegos y nacionales.