La doble muerte de Isabel Fuentes

m. rodríguez OURENSE / LA VOZ

OURENSE

La abogada Beatriz Seijo (derecha), con familiares de Isabel
La abogada Beatriz Seijo (derecha), con familiares de Isabel MIGUEL VILLAR

Tras la condena y posterior defunción del asesino en la cárcel, la familia cree que la instructora debe ser sancionada

13 feb 2019 . Actualizado a las 14:01 h.

El caso del asesinato machista de Isabel Fuentes, un crimen que conmocionó a la sociedad ourensana, sigue vivo después de que el Tribunal Supremo haya acordado que el Consejo General del Poder Judicial debe volver a revisar la actuación de la jueza instructora que llevó el caso inicialmente en Verín. Tanto la víctima como su asesino, su marido Aniceto Rodríguez, fallecieron, pero el asunto se reabrirá para examinar la petición de la familia, que sostiene que la magistrada cometió una negligencia.

¿Por qué murió Isabel Fuentes?

Isabel Fuentes, vecina de Pazos (Verín) de 65 años, se encontraba en su vivienda unifamiliar la madrugada del 1 al 2 de abril del 2015, dormida, cuando fue brutalmente golpeada con un martillo en la cabeza. Su marido, Aniceto Rodríguez, salió a pedir ayuda a los vecinos y denunció a la Guardia Civil que su mujer había sido agredida durante un robo. La víctima fue trasladada al CHUO muy grave. Había perdido masa encefálica y estuvo en coma y en la UCI, pero fue recuperándose y el día 29 la trasladaron a una habitación en planta. A las seis de la mañana del 8 de mayo, su marido Aniceto -que había sido carnicero de profesión- le clavó un cuchillo cuatro veces hasta matarla.

¿Qué dudas suscitó el crimen?

Aniceto Rodríguez se había convertido para los investigadores de la Policía Judicial en el primer sospechoso de la agresión casi mortal que Isabel Pazos había sufrido en su casa. Que el marido la mató mientras estaba ingresada en el CHUO resultó incuestionable, aunque de cara al juicio intentó alegar que sufrió un trastorno mental. Tras matar a su mujer, él mismo se hizo unos cortes con el cuchillo y tuvo que ser atendido a consecuencia de un ictus. Pero el foco se dirigió también a saber qué falló en el sistema para no proteger a Isabel Fuentes frente a esta segunda agresión, esta vez sí ya mortal.

¿Qué falló para que no se protegiera a Isabel?

La familia de la víctima sostiene -y es lo que sigue intentando conseguir con el largo de camino de recursos que les ha llevado hasta la alta instancia del Tribunal Supremo- que la jueza que entonces era titular del juzgado mixto número uno de Verín, Cristina María Fernández Viforcos, pudo cometer una negligencia, bien procesal, bien por no considerar los indicios criminales contra Aniceto que le intentó presentar la Guardia Civil tras la primera agresión. Este hecho se investigó como un robo con violencia, y la jueza declaró secretas la actuaciones, lo que impidió que la familia se personase y conociese las sospechas. De haberse puesto una medida de protección a Isabel, con una orden de alejamiento para Aniceto, la mujer no habría sido asesinada en el CHUO, creen los familiares.

¿Qué pasó con el asesino?

Fue juzgado en junio del 2017 y condenado a 31 años de prisión, 19 por el asesinato consumado y doce por el intentado. La sentencia se convirtió en firme al ser ratificada por el Tribunal Supremo en diciembre de ese año. Aniceto Rodríguez murió, a los 78 años, en septiembre del 2018 cuando cumplía la condena en la prisión de A Lama, a causa de un fallo cardiovascular.

¿Será sancionada la jueza?

En general, es muy difícil que se sancione a un juez. El Poder Judicial ya archivó la primera queja de la familia. Esta semana es que la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo del TS admitió el recurso de casación presentado por la abogada Beatriz Seijo contra el archivo que el CGPJ decidió acerca del expediente de acción disciplinaria. Los familiares creen que falló el sistema de protección de víctimas de violencia de género. La letrada expuso que la jueza no celebró la comparecencia prevista en estos casos y pedía que testificasen los guardias sobre las dificultades para comunicarse con la instructora.

Más información sobre el caso