«En medicina no se cuidan las habilidades en comunicación»

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Santi M. Amil

La oncóloga clausuró el curso de la Academia Médico Quirúrgica hablando sobre cómo informar a pacientes con cáncer y a sus familias

02 jun 2016 . Actualizado a las 18:40 h.

Comunicar malas noticias es algo a lo que los médicos se enfrentan a diario, a pesar de que en su formación en la facultad no se aborda de forma específica la materia de habilidades de la comunicación. Sin embargo esa faceta es esencial para que se establezca el necesario clima de confianza entre el facultativo y el enfermo. Así lo asegura Mercedes Salgado, especialista del servicio de Oncología del CHUO que ayer abordó este asunto, relacionándolo con los diagnósticos de cáncer, durante la última sesión científica programada para este curso por la Academia Médico Quirúrgica.

?¿Comunicar a un paciente que tiene cáncer es un trago especialmente duro?

?Los oncólogos estamos manejando constantemente a pacientes con cáncer y a las familias que los acompañan y por lo tanto somos muy conscientes del estrés que esta situación clínica crea en ellos porque el colchón social que existe para el cáncer es todavía bajo.

?¿Por qué?

?Porque aún no se habla igual de esta enfermedad que de otras. Aunque va mejorando porque cada vez hay una mayor visibilidad, hay más gente, incluso famosos, que comunican que se han curado de un cáncer y ya la gente no se muere «de una larga y penosa enfermedad» como se decía antes ocultando que era cáncer. Todo esto genera que el colchón social se vaya poco a poco incrementando. También ayudan las iniciativas sociales, como las de la Asociación Española contra el Cáncer que hace en este sentido una labor extraordinaria.

?¿Qué reacción es la más común?

?Lo que suele generar la comunicación de un diagnóstico de cáncer es una gran incertidumbre. Los oncólogos no solo tratamos a los pacientes y la enfermedad en sí, sino que estamos acostumbrados a manejar el conjunto psicológico de reacciones que acompañan a ese diagnóstico y también a los tratamientos que conlleva, claro.

?¿Cuáles son los momentos más críticos?

?Hay dos puntos fundamentales: el primero es la confirmación de que una persona tiene un cáncer. Eso no siempre lo hacemos los oncólogos; hay muchos profesionales que están implicados en un diagnóstico de este tipo: internistas, digestivos, otorrinos, ginecólogos..., incluso los médicos de atención primaria que muchas veces tienen esa sospecha y tienen que transmitirla. Cada vez más a menudo son otros profesionales los que le dan al paciente la noticia y cuando llegan a nosotros los pacientes ya saben qué tienen, aunque no sepan toda la información que lo rodea, el pronóstico o el tratamiento. Y la segunda es el camino que se empieza en oncología en el momento en que el paciente es remitido a este servicio. Iniciamos una relación que será continua en el tiempo y el primer contacto es fundamental para que esa relación sea terapéutica, tanto para el paciente, porque le ayuda a comprender lo que está viviendo, a llevar bien los tratamientos y a confiar en su médico; como para el profesional porque la relación se facilita muchísimo cuando alguien confía en ti.

?¿Qué formación reciben ustedes para abordar esa faceta?

?Es más bien escasa. En mi caso, por ejemplo, que estudié la carrera hace más de 20 años, fue nula. No se prestaba atención específica a la comunicación y aunque algo ha variado el problema es que cuando hablo de esto con compañeros más jóvenes, se constata que se le dedica poca atención cuando realmente comunicándonos con los pacientes y las familias pasamos más de la mitad de nuestra jornada laboral. Y no solo en oncología se comunican malas noticias, sino en otras muchas facetas. Comunicar a una persona que tiene una diabetes o que padece una enfermedad degenerativa neurológica, son situaciones que tienen el mismo impacto a nivel psicológico. Lamentablemente en medicina no se cuidan las habilidades en comunicación, aunque hay materias como bioética o ética que indirectamente tocan este tema. Yo creo que es fundamental la preparación en esta área y las carreras de medicina y de ciencias de la salud deberían tener asignaturas específicas que lo abordasen.

?¿Cómo se preparan entonces?

?La Sociedad Española de Oncología Médica ha hecho varios cursos y ha editado un libro, porque es un tema que preocupa a los profesionales. En general los médicos hemos aprendido mucho por ósmosis, de aquellos compañeros con lo que hemos trabajado y que cuidaban este aspecto. Y hemos aprendido también a evitar aquello que no nos ha gustado de cómo lo han hecho, porque de todo se aprende. Hay habilidades en comunicación, técnicas específicas y protocolos en este aspecto, que permiten aprender, mediante unas pautas estándar a comunicar bien la noticia.