El reloj del deporte ourensano sigue moviéndose al ritmo de un tic tac demasiado parsimonioso, el que marca la espera del COB ante los movimientos de la justicia deportiva, no exenta de una burocracia que a muchos nos cuesta entender.
A cada uno le duele lo suyo, pero el socorrido mal de muchos se extiende durante este mes de julio por distintas modalidades deportivas, incluido el deporte rey, que a día de hoy no ha aclarado si en esa liga de constelaciones participará el Elche, conjunto que se lo ganó en el campo, o el Eibar. Y será nada menos que la Audiencia Nacional la que tome cartas en el asunto para resolver un contencioso que trasciende más allá de lo meramente competitivo.
Acercándonos más a casa, el Cangas y el Teucro fueron expulsados por la ASOBAL, organizador asociado de la máxima categoría del balonmano estatal, que recientemente ha sido desautorizado por la federación española. Poco después de que Zamora y Gijón fueran invitados para cubrir la vacante, el proceso continúa abierto ante el comité de apelación y, aunque presenta diferencias sustanciales con el caso ourensano, lo cierto es que siempre es un aliciente el freno que le han puesto a la exclusión.
Aquí, en medio del cálido verano y a un lado de las famosas termas que nos rodean, aguardamos por la decisión del Consejo Superior de Deportes. El tic tac se hizo rutinario hace ya varios días y aún así el #OurenseéACB suena más fuerte que nunca. ¿Será verdad que la justicia es ciega? Así debería ser.