Intercambio de canastas en casa

Luis Manuel Rodríguez González
luis m. rodríguez OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Santi M. Amil

Madre e hijo comparten en tareas directivas su afición por el deporte

24 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El COB y el Baloncesto Pabellón son la cúspide de la pirámide ourensana en el deporte de la canasta y ambos clubes están presididos por madre e hijo.

Carmen Limia Fernández (Allariz, 1952) dirige la escuadra femenina y aclara que el hecho de que en su hogar se hable mucho de zonas, triples y rebotes se debe en gran parte a ella: «A los 9 años causé un acontecimiento en mi familia, cuando les dije que quería jugar al baloncesto, el deporte femenino se veía de distinto modo por aquel tiempo y aunque al final me permitieron hacerlo, fue toda una sorpresa».

Más natural fue el contacto de su vástago, Antonio Gavilanes Limia (Ourense, 1980), quien ha practicado distintas y variadas disciplinas, entre las que resulta curioso no encontrar el basket: «La verdad es que no, aunque en casa siempre se habló mucho de baloncesto, mi primera pasión fue la del fútbol y hasta sigo con ficha en Segunda Autonómica, para echar una mano en el Xunqueira de Ambía, después llegó el piragüismo y sobre todo el esquí y el golf».

Y de ahí a asumir las responsabilidades de la dirección de dos clubes con el prestigio que acumulan el COB y el Pabellón Ourense, ambos actualmente en el segundo escalafón nacional. En este caso fue también la matriarca la primera en entrar en un mundillo siempre complicado, aunque en el entorno familiar ya se colaboraba con el equipo masculino desde unos años antes: «A través de unos amigos comunes, Marga Martín se puso en contacto conmigo para que ayudara un poco en labores administrativas, tuve un feeling especial con esa gran señora, que así la puedo llamar, y cuando ella se marchó por unas obligaciones familiares, el resto de la directiva decidió que fuera yo su sustituta».

En medio, su marido José Luis -también alcalde de Xunqueira de Ambía-, se implicó en el apoyo a la dirección cobista, por lo que su hijo Antonio fue acercándose al Pazo: «Llegar a la presidencia no fue algo que hubiera planeado, es cierto que desde mi casa se realizaban muchas llamadas cada mes de septiembre, para gestionar la continuidad del club, yo siempre estuve encantado de colaborar y cuando quedó libre la presidencia, me pareció un nuevo reto y entendí que debía dar el paso para que el club saliera adelante».

Incluso Carmen se apunta a esa fidelidad al Club Ourense Baloncesto, aún incidiendo en la diferencia de rasero que se mantiene con respecto al deporte femenino: «Esta ciudad se merece un equipo como el COB en LEB Oro, pero todos sabemos que la trascendencia de lo que hacen las mujeres, aún en la misma categoría, es mucho menor, tanto a nivel de presupuestos como de ayudas». Sí añadía en todo caso, que el avance ha sido importante: «Por lo menos ahora las mujeres pueden elegir con mayor libertad un deporte y practicarlo, yo solo jugué de los 9 a los 17 años, en Josefinas y en el Medina, el equipo que había en Ourense por aquel entonces, con el que participábamos en los sectores y en más campeonatos, usábamos faldita plisada y short para disputar los partidos».

Volviendo a la actualidad tanto el COB como el Pabellón están viviendo un complicado curso deportivo, si bien la escuadra masculina dio un paso de gigante esta semana para eludir las dos plazas de descenso. En ese sentido, Gavilanes Limia recuerda que «no se puede vivir de espaldas a la realidad, los resultados no son los que se esperaban, pero tampoco se puede olvidar que sacar al equipo en LEB Oro ya fue un logro y llegar a la recta final dependiendo de uno mismo ya es importante, porque nadie regala nada».

cARMEN lIMIA Y ANTONIO GAVILANES

«Yo comencé a jugar al baloncesto cuando todavía usábamos faldita plisada y short para disputar los partidos»

Carmen Limia Madre

«El fútbol fue mi primera pasión deportiva, después llegó el piragüismo

y sobre todo el

esquí y el golf»

Antonio Gavilanes Hijo