El PP se preocupa por la situación y la concejala lo considera irrelevante
14 nov 2013 . Actualizado a las 07:30 h.El Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) aún no es público, pero los grupos municipales ya han empezado a trabajar sobre planos y documentos.
El PP, grupo mayoritario de la oposición, dejó ayer en la junta de área de Urbanismo un apunte de sus primeras dudas al reclamar de la concejala los datos sobre el número de edificios que quedan fuera de ordenación. En unos casos, construcciones completas, sobre todo en el medio rural, o, como ocurre con el edificio del final de la avenida de Marcelo Macías, alguna de sus plantas superiores.
Según los datos que manejan en medios del PP, edificios tan conocidos como el Viacambre en el Paseo o el del hotel Princess (antes Sila) en el cruce de La Habana con Curros Enríquez, quedan parcialmente fuera de ordenación. El de Paseo, limitado a bajo más seis alturas; el hotel, bajo más cinco, dicen.
Anticipa la intervención del PP una vía de confrontación y rechazo al proyecto de PXOM, cuando, en opinión de la concejala de Urbanismo, la figura de fuera de ordenación no debe ser motivo de preocupación ni de inquietud. Ni en el medio rural, ni tampoco en las «contadas situaciones» que se contabilizan en el centro. La última planta de la Torre, por citar un caso que resulta significativo, está fuera de ordenación porque el uso hotelero para el que fue concebida no fue reconocido ni en el plan del 2003.
Advierte la concejala de Urbanismo, por otra parte, que la mera declaración de fuera de ordenación resulta en la práctica irrelevante para propietarios. Ni impide eventuales compraventas, ni es obstáculo para ejecutar obras de mantenimiento, consolidación o mejora, ni supone amenaza alguna de derribo.
Incluso en zona verde
Aclara Áurea Soto que una vivienda construida de forma legal sobre un terreno que fuese recalificado como zona verde, declarada por consiguiente fuera de ordenación, mantendría todos sus derechos y ni se vería amenazada de derribo.
La concejala llama la atención, por otra parte, sobre el hecho de que el PGOU de 1986 y el anulado PXOM del 2003, también dejaban un buen número de viviendas fuera de ordenación, sin que ello haya supuesto drama ni conflicto añadido alguno.