Detectan un uso fraudulento del sistema de anulación de denuncias
04 sep 2012 . Actualizado a las 07:30 h.El Concello de Ourense y la concesionaria de la ORA tratan de acotar espacios para evitar fugas de dinero y mantener las previsiones de ingresos. El gobierno local ha presupuestado un millón de euros por multas de tráfico, según las cuentas para el 2012 aún pendientes de aprobación definitiva. En esa cantidad se incluyen tanto las sanciones de ORA como las multas de la Policía Local del día a día. No quieren que se les escape nada. En las últimas semanas había advertido la empresa que algunos usuarios intentaban esquivar las sanciones por la vía de la anulación de denuncias, es decir, con el pago (hasta con varios días de retraso) de los dos euros previsto para resolver retrasos puntuales de no más de media hora. No cuela. Las máquinas expendedoras de los tiques de la ORA lucen desde ayer aparatosos escritos en los que, sin mención expresa a la maniobra exculpatoria, se advierte que solo en casos muy puntuales se puede evitar la denuncia y la multa por medio de ese pago de dos euros.
La posibilidad de utilizar este recurso es de hecho muy limitada, como la propia ordenanza recoge y ahora se resalta en este cartel informativo. «Siempre que no se haya superado en más de media hora el tiempo máximo de estacionamiento abonado», o que no se haya pagado nada, se puede evitar la sanción de 80 o de 60 euros (que se quedan en 40 y 30, respectivamente, en caso de pronto pago).
La especial disposición que los vigilantes de la ORA están mostrando para denunciar a los automovilistas que ignoran la obligación de pagar, traducido en un espectacular aumento de expedientes sancionadores por parte de la administración local, alertó a algunos conductores. El mismo día, cuando advertía que podía ser sancionado. O días después, al recibir la sanción, en un plazo ordinario de dos a tres semanas.
Responde la administración de la misma forma que hizo al advertir que en los juzgados se estaban anulando algunas multas al no existir una denuncia de un funcionario, que goza de presunción de veracidad, en contra de lo que ocurre con los operarios de la ORA. Los expedientes los tramita ahora la Policía Local, aun cuando la denuncias las presenten los vigilantes, que, cámara fotográfica en mano, documentan las presuntas infracciones por impago de la tasa.