«No tengo límites; me gusta progresar»

Fina Ulloa
FINA ULLOA OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Santi M. Amil

Se estableció como empresaria con 18 años y hoy trabaja en tres negocios

10 jul 2012 . Actualizado a las 07:05 h.

Quienes la conocen aseguran que tiene una capacidad de trabajo sorprendente y ella reconoce que no le importa ir de una tarea a otra durante diez o doce horas al día o incluso unir dos jornadas en una, como le ocurre en fechas como Fin de Año, que comienza a primera hora en la peluquería y termina al día siguiente en el pub. Empezó a trabajar muy jovencita, nada más terminar la enseñanza secundaria, en la peluquería de su madre. Hoy ambas siguen juntas en este negocio, pero ella es la propietaria y la madre la empleada. Hace un año, poco después de su maternidad, abrió el pub Kiss y hace unos meses el Café Deluxe, en ambos casos en sociedad.

-¿Trabaja en los tres?

-Si. De lunes a jueves estoy desde las siete de la mañana a las tres de la tarde en la cafetería y después de comer, hasta las siete y media, en la peluquería. De jueves a sábados además, voy al pub por las noches. Me gusta implicarme en los negocios porque creo que es la única manera de que funcionen.

-¿De dónde le viene ese espíritu emprendedor?

-De mi madre. Ella también tuvo su peluquería y a la vez vendía por catálogo en las casas. Supongo que es una forma de entender la vida, porque es verdad que hay gente que prefiere seguir en el paro o vivir de sus padres antes de arriesgarse.

-Los tiempos no son los mejores

-Yo también he tenido que pedir un préstamo, pero creo que cuando se empieza una cosa hay que hacerlo con ganas y bien. En el pub ya empezamos con la crisis, y es verdad que ahora se nota el bajón, pero hay que aguantar porque de esta tenemos que salir. Y yo creo que saldremos.

-Si con 27 años ya tiene tres empresas ¿cómo se ve en el futuro?

-Con muchas más y viviendo de rentas (ríe). No, en serio, yo creo que no pararé aquí porque al menos me gustaría abrir uno más: un restaurante.

-¿Le tira más la hostelería que la estética?

-No. La peluquería me gusta muchísimo y no se me da mal. Pero creo que hay que diversificar. Y no me pongo barreras. No tengo límites; me gusta progresar y eso no me parece malo.

-Pero me reconocerá que no es habitual que alguien con 27 años tenga ya tres empresas.

-Es cierto. Pero también tengo un chalé y, aunque todavía estoy pagando la hipoteca, me ha costado mis ahorros de media vida. Quiero decir con esto que, además de mi forma de ser y de que tengo que reconocer que quizá soy un poco exigente con el ahorro y estirando el dinero todo lo que puedo, llevo muchos años trabajando muy duro para tener lo que tengo.

-¿La ha condicionado ser una mujer?

-Nunca he permitido que ocurriese, pero es cierto que hay todavía cierto machismo social. Siempre escuchas que para qué quieres meterte en tanto lío y si no sería mejor que dejases algo para estar más con la niña. Te lo venden y lo envuelven en que así vivirías más relajada, pero lo que esconde es cierta crítica.

-O sea, que no tiene ese sentimiento de culpabilidad de las madres trabajadoras.

-Creo que es una tontería porque está perfectamente cuidada por todos. Yo veo a mi hija a todas horas y si su papá se encarga de los biberones yo también me levanto por las noches si llora. Claro que tengo ayuda, de mi pareja y también de mi madre que se queda con ella las noches que vamos al pub.