Una velada para roqueros nostálgicos

Rubén Nóvoa Pérez
Rubén Nóvoa OURENSE

OURENSE

Los Enemigos y Heredeiros da Crus hicieron vibrar en su regreso a Ourense en la última noche del festival

01 jul 2012 . Actualizado a las 22:42 h.

El Derrame Rock se despidió ayer en Ourense con una noche solo apta para nostálgicos que, eso sí, no eran tantos como preveían a priori los organizadores. El incombustible Rosendo Mercado abrió la puerta de los recuerdos con un concierto sobrio en el que se hicieron esperar hasta el último suspiro temas que forman parte de la memoria colectiva del rock en castellano.

Se fue con sus Maneras de Vivir justo antes de que saliera al escenario Josele Santiago liderando a Los Enemigos en su esperado regreso a Ourense. No defraudaron. Desde el primer tema hasta el último todo fue una colección de clásicos coreados por su legión de fieles seguidores Las tocaron todas. Desde Septiembre a La Cuenta atrás. Sus palabras de despedida con deseos de una próxima vez fueron el mejor consuelo para los seguidores a los que su recital se les fue en apenas un abrir y cerrar de ojos.

El viaje al pasado del rock entró en combustión con los irreverentes Heredeiros da Crus. Llevaban ocho años sin pisar un escenario hasta que en marzo tocaron casi cuatro horas en Ordes. Ayer era su segundo show desde el regreso y se les veía con ganas de rock and roll y mucha fiesta.

Sus irreverentes letras ?con su inconfundible gallego? que salen de la cultura popular más enxebre fueron coreadas de principio a fin por sus seguidores en una curiosa batalla generacional: adelante los que eran casi bebés en su primera etapa, detrás el resto. Salieron con fuegos de artificio, estrafalarios trajes y confesándose por todos sus pecados. No sirvió de nada, hora y media después volvieron a caer en todos ellos sin remisión. Fue el cierre más gamberro de una noche para roqueros con pasado.