Las distintas caras del 29-M

Cándida Andaluz Corujo
c. andaluz OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Las calles de la capital vivieron de desigual manera la jornada de huelga

30 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El amanecer y las primeras horas de la mañana en la capital ourensana se vistieron de domingo o festivo. Tráfico poco intenso, el Paseo mediado de viandantes y los comercios, entre Pinto y Valdemoro, esperando bien cerrados o medio abiertos la llegada de los piquetes informativos y de las manifestaciones programadas, todas ellas por la mañana. Muchos optaron por no abrir, sobre todo aquellos ubicados en puntos neurálgicos de las marchas y otros, en su mayoría cafeterías y supermercados, cautelosos con las persianas medio echadas o con trabajadores en las puertas analizando la situación para evitar posibles conflictos.

Cual reino de Taifas, la plaza de Paz Nóvoa (entre la rúa do Paseo y Juan XXIII) se convirtió a media mañana de ayer en el lugar elegido por aquellos que quisieron tomar un tentempié, al solecito, gozando de una buena y generosa terraza y alejados de las tensiones y las proclamas reivindicativas. La situación en los barrios capitalinos y en la periferia de la ciudad fue de normalidad casi absoluta, expectantes eso sí de la intensidad que pudieran tomar los acontecimientos en el centro.

Llegada la tarde, la situación regresó a la normalidad -salvo raras excepciones- y algunos establecimientos que decidieron no abrir sus puertas por la mañana lo hicieron por la tarde, así como las cafeterías y, sobre todo, las terrazas que volvieron a ocupar sus espacios habituales.