Citan a declarar a los médicos que atendieron al edil que murió tras una endoscopia

Marta Vázquez Fernández
m. vázquez OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Los facultativos aclararán como se custodió el anestésico que provocó la muerte a Manuel Castro Otero en el CHUO

05 ene 2012 . Actualizado a las 07:05 h.

Dos médicos declararán el próximo lunes en el juzgado de Instrucción número 2 de Ourense en relación con la muerte de un paciente que previamente se había sometido a una endoscopia en el complexo hospitalario universitario de la capital.

Un año y cuatro meses después de que Manuel Castro Otero, de 46 años y concejal del PSOE en Castrelo de Miño, falleciera tras acudir al hospital público para realizarse una simple prueba médica, la investigación para aclarar las circunstancias que provocaron el deceso, y si pudo haber alguna negligencia médica, se reactiva en los juzgados de la ciudad con la declaración del facultativo que realizó la prueba al edil y del jefe de servicio del centro hospitalario.

Ambos acudirán en calidad de testigos y no como imputados, como había dispuesto el titular del juzgado que lleva el caso. Tras un recurso del letrado que defiende los intereses de la familia del fallecido, la Audiencia provincial ha ordenado que su consideración judicial sea la de testigos, al menos de momento.

Fármaco contaminado

En todo caso, se espera que el testimonio permita esclarecer las circunstancias en las que se administró el medicamento anestésico que, según la autopsia realizada a la víctima, le provocó la muerte. De acuerdo con el informe forense ese fármaco, Profopol, estaba contaminado, por lo que ahora se intenta aclarar si la contaminación fue en origen o, por contra, pudo haber sido consecuencia de una negligente manipulación por parte de las personas encargadas de su custodia y de su suministro a los pacientes.

En las fechas en las que se produjo la muerte de Manuel Otero, se detectó en una de las salas del hospital ourensano en las que se realizaba la prueba diagnóstica un brote infeccioso que obligó a cerrarla durante unos días. Otros pacientes que se habían sometido a la diagnosis presentaron también problemas de salud que en algunos casos hicieron necesaria su hospitalización. Eso sí, en ningún caso con consecuencias de tanta gravedad.

Pese a que los hechos ocurrieron en septiembre del 2010, la del lunes será la primera declaración judicial de los facultativos que tuvieron relación con este controvertido caso. Es así porque tras unas primeras investigaciones el juzgado instructor decretó el sobreseimiento de la causa, al considerar que no había pruebas para inculpar a ningún sospechoso. La Audiencia provincial revocó esta decisión el pasado mes de junio. Posteriormente también se pospuso la declaración de los médicos por las discrepancias sobre si debían hacerlo como testigos o como imputados.