Un bióloga que decidió convertir su vocación en empresa
19 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Si fuese un personaje de ficción posiblemente sería un duende del bosque, porque pocas cosas hay que hagan sentir más a gusto a Carla Varela que la naturaleza. Quizá por eso estuvo dudando bastante tiempo entre estudiar Biología o Veterinaria. El libro que le regaló su madre por su 18 cumpleaños, sobre plantas medicinales, acabó de decidirla y cuando terminó la carrera decidió unir lo que más le gustó -el laboratorio- con su pasión y creó Naturavia. La firma, de cosmética natural, se vende ya en tiendas de Sevilla, Madrid, Guadalajara y Álava, además de en su sede de Ribadavia y a través de Internet.
-¿Qué fue lo más complejo del proyecto?
-Quizá el encontrar las materias primas. Ahora ya tenemos muchos suministradores de plantas de cultivo ecológico en España, pero al principio todo estaba entre Alemania e Inglaterra. Con Alemania aún seguimos porque hay algunas especies que aquí no se dan.
-Hace dos años que puso en marcha, ¿está satisfecha de haberse lanzado a la aventura empresarial?
-La verdad es que sí. No me arrepiento para nada, y eso que nunca se me había ocurrido pensar que yo pudiera ser empresaria. Yo siempre quise ser funcionaria (ríe).
-Igual que todos los jóvenes ourensanos, ¿no?
-Bueno es normal ¿no? Se vive muy bien!. Bromas aparte, yo no creo que todos quieran ser funcionarios por el hecho de ser funcionarios. Yo quería ser funcionaria porque quería dedicarme a la enseñanza, dentro de lo que me gusta. No concibo que haya gente a la que le guste por ejemplo el periodismo y sólo porque quieren la estabilidad y la vida laboral de un funcionario acabe presentándose a una oposición y siendo un administrativo. Otra cosas es si lo haces por una cuestión de necesidad, claro, porque hay que vivir.
-Hablando de jóvenes ¿se siente identificada con el movimiento del 15-M?
-Si. Yo estuve y participé en varias asambleas en Ribadavia y creo que era hora de que se hiciera algo, de que la gente fuese la que tomase el protagonismo.
-¿Y cree que sirvió?
-Yo creo que sirve, aunque quizá falta un paso para conseguir que de verdad las cosas cambien. Porque es cierto que los políticos no nos han hecho mucho caso. Enseguida se nos tachó a todos de perroflautas; los medios dieron la imagen que más convenía en cada caso dependiendo de su tendencia o afinidad política, pero creo que también faltó respaldo social.
-¿Y tampoco votó?
-Yo voto. La idea de no votar estaría bien si todo el mundo la respaldase porque si aparece una abstención del 80% no podrían hacer como que no pasa nada. Pero eso no va a ocurrir porque hay mucho voto cautivo y hay gente que votará siempre.
-Por cierto, ¿cree que los jóvenes de hoy saben de política?
-Creo que hay de todo, pero todavía funcionan mucho los estereotipos. Es algo que los políticos potencian porque la ignorancia nos hace débiles y así somos más manejables. Nos cuentan lo que les interesa y cada uno cree a los suyos.
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-¿Y eso cómo se arregla?
-Con una educación más realista. Ya en las escuelas tendría que haber una formación política y económica para saber manejarte en la vida, porque eso también forma parte de la vida.
Nació en Leiro en enero de 1981. Es licenciada en Biología y tienen un máster en plantas medicinales además de los cursos de doctorado en Bioquímica (está pendiente de terminar su tesis).
El senderismo es una de sus pasiones, junto con la novela histórica y los viajes. En este último capítulo las escapadas, sean en territorio nacional o internacional, casi siempre tienen un parque natural inlcuido.