El teniente alcalde de Xinzo fue defendido en un juicio por un excompañero del PSOE y rival en las elecciones generales
02 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La llegada a los juzgados de Ourense del exalcalde de Xinzo, Isaac Vila, y el efusivo apretón de manos que le profirió al ahora teniente de alcalde del Concello, Manuel Cabas, ya hacía presagiar que el juicio iba a durar poco tiempo.
Los hechos se remontan al mes de mayo del 2007 cuando el ahora teniente alcalde del PP de Xinzo era miembro de los socialistas de la villa. Se dirimían entonces las elecciones municipales. Los populares, en la persona del entonces alcalde Isaac Vila, denunciaron en los juzgados de Xinzo que tanto Manuel Cabas López como María del Carmen Sobrado Bernárdez habían colocado una serie de pasquines en distintos lugares públicos de la villa en la jornada de reflexión, en donde afirmaban tener pruebas de que la Diputación estaba pasando al cobro el impuesto de vehículos de tracción mecánica a propietarios de A Limia, tratando de persuadir a los ciudadanos de que no votasen a una determinada opción política, decían. Pero desde el 2007 han cambiado algunas cosas. Por ejemplo, que Manuel Cabas ya no pertenece al grupo socialista de la localidad. Es más, que desde esta legislatura es el teniente alcalde del grupo municipal del Partido Popular.
Dudas e imprecisiones
El juicio comenzó con el testimonio de Manuel Cabas -ya que la otra acusada no acudió a la cita-. El edil aseguró haber colocado los pasquines, subrayando que se acordaba de que era sábado por la tarde, pero no recordaba el día del mes. Explicó que la única idea era la de informar y no, «jamás», dijo, pedir el voto. Se da la paradoja, además, de que Cabas fue defendido ayer por José Arcos Álvarez, ex compañero del PSOE y rival en las pasadas elecciones generales.
Isaac Vila fue el primer testigo. No creyó ahora que la intención de Cabas fuera la de pedir el voto. Es más, subrayó que él no había visto nada, sino que actuó por lo que le contaron otros compañeros. Dos testigos más, Juan Manuel Enrique Feijoo y María Cristina Castro, afirmaron que los acusados no les pidieron el voto ese día. El cuarto testigo, y actual edil del PP en Xinzo, Antonio Fernández Veiga fue todavía más claro, o menos. «Me pareció ver, pero no estoy seguro de que fueran ellos», dijo en alusión a los acusados. Y al ser preguntado sobre si había visto el panfleto la respuesta fue: «Me pareció verlo». Así, en veinte minutos, quedó visto para sentencia un juicio que, a vista de los propios denunciantes, no tendría, ni que haberse producido. Son las varas de medir en política.