Directamente con la puerta en las narices

Cándida Andaluz Corujo
cándida andaluz OURENSE / LA VOZ

OURENSE

El Concello de Xinzo cambió sin avisar la cerradura de un local social

15 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las mujeres de la asociación cultural O Muíño da Lama de Parada de Ribeira -Xinzo- hacen gimnasia tres días por semana. La actividad está siendo todo un éxito y cada vez son más las mujeres que se apuntan. El local se quedó pequeño el año pasado. Ya no caben cuando se trata de hacer ejercicios tumbadas y hace tiempo que tienen que organizarse tipo «Tetrix». Por eso el año pasado iniciaron una recolecta entre los vecinos. Fueron pidiendo 50 euros a cada uno para poder arreglar el local social -contiguo al que utilizaban anteriormente- y así comenzar las clases este año en un espacio digno.

Iniciaron las obras poco a poco, fueron invirtiendo en pequeños arreglos. Hasta que llegaron las elecciones. Aseguran que fue en ese momento, durante una vista del alcalde de Xinzo a la localidad, cuando las cosas cambiaron. El regidor les prometió acabar las obras. Incluso les dijo que devolvieran el dinero prestado por los vecinos, porque la obra la haría y la acabaría el concello. Y lo prometido, se cumplió. El alcalde terminó las obras del local social, pero se olvido de las mujeres que en su día iniciaron este proyecto para reformar el local.

Sorpresa

Con el mes de septiembre se iniciaron de nuevo las clases de gimnasia en Parada de Ribeira y los miembros de la asociación acudieron el primer día a las nuevas instalaciones y la sorpresa fue supina. El Concello de Xinzo había cambiado la cerradura y se había olvidado de entregar la nueva llave a la asociación. Las mujeres no salen de su asombro. Aseguran que llegarán hasta donde sea para recuperar un espacio que es suyo. «Se sabemos isto preferiríamos que o local se quedara como estaba e acabalo nós, porque agora non temos nada». Las clases no han cesado y las mujeres siguen acudiendo tres veces por semana al local pequeño.

Aseguran desconocer el por qué de la decisión del concello limiano, aunque relatan que cuando terminaron el año pasado las clases decidieron hacer una comida en el local y que quizás este hecho no haya gustado a los representantes municipales. Temen, también, que como el local que no se pudo inaugurar oficialmente en su día -porque eran tiempos de campaña electoral- esté reservado para ese acto. Lo cierto es que las mujeres de Parada de Ribeira no consentirán que les den con la puerta en las narices.