Valdeorras está que se sale. Después de sus fiestas de santa Rita -que al PP de la capital ourensana no le ha sido beneficiosa, eso que es abogada de los imposibles-, después de ganar las elecciones y, continuando con las atracciones festivas, pareciendo el Malecón de La Habana, sigue de estrella de la provincia con un programa del equipo de seguridad vial de la Policía Local. Lo han denominado Ollo, trabajando y jugando con los discapacitados psíquicos, para prevenir accidentes de tráfico, por medio del conocimiento de las señales. Los jóvenes vivieron la emoción de tomar parte en el juego, aprendiendo, comprobando que los policías no solo sirven para perseguir delincuentes. Tras la iniciativa, la asociación Asfaval, de familiares de discapacitados psíquicos de Valdeorras, presidida por María José Conde Moral, con mucho éxito. A la jefatura provincial de Tráfico se le deben las fichas y maquetas, para hacer felices a los componentes de ese colectivo, durante tres días que les han sabido a gloria. Al final salieron a las calles de la villa, donde dibujaron la palabra Ollo en los pasos de peatones más céntricos. Una forma de recordar que no se puede cruzar mientras no esté libre de vehículos. Llevan la lección bien aprendida.