Contra el escaparate por unas cacerolas

C. Paradela O CARBALLIÑO / LA VOZ

OURENSE

Un negocio ubicado en la rúa Ribeiro de Ribadavia hizo el día en domingo este pasado fin de semana a pesar de tener cerradas sus puertas al público como exige la ley por ser festivo. Y es que una vecina de la localidad A Veiga, de 51 años, con sus facultades mentales alteradas, la emprendió a golpes contra uno de los tres escaparates exteriores del establecimiento comercial, un Todo a cien, hasta romper en multitud de trozos una de las vitrinas.

A través de ella accedió al interior del establecimiento donde fue descubierta por los agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil, que se personaron en el lugar alertados por varios vecinos del entorno sorprendidos por el suceso, que se produjo a plena luz del día, cuando introducía varias cacerolas en una bolsa.

Una vez reducida la mujer, que no opuso resistencia, tuvo que ser trasladada hasta el centro de salud próximo donde fue atendida ya que se cortó con los cristales del escaparate al introducirse en la tienda. Tras ser curada de sus heridas por parte de los facultativos médicos y después de que las fuerzas de seguridad reuniesen la información necesaria para iniciar la instrucción de diligencias del caso la mujer fue recogida, en las propias instalaciones médicas, por un hijo que la trasladó a su vivienda. El comercio, obligado a cambiar una de las lunas del escaparate por el incidente, pudo abrir al público ayer con normalidad y atender a sus clientes como hace habitualmente.