Padre e hijo dan salida a vehículos de ocasión en Ourense y Carballiño
20 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Variedad
A la hora de detallar los vehículos que tienen más salida, Alberto Martínez señala que ofertan de todo. Sin embargo, en su puesto de venta del polígono Barreiros sobresalen los de gama alta: «Aquí vendemos de todo, desde coches que tienen 100 kilómetros hasta uno que ya va por los 130.000 kilómetros».
Esa diferencia en el kilometraje también se deja notar en el precio. «Tenemos un modelo con más de 100.000 kilómetros cuyo precio nuevo es 30.000 euros y lo vendemos por 12.000». Sobre marcas, ni a padre ni a hijo les gusta hablar especialmente. «Vendemos de todas las casas, menos de una». Ahí se queda la reflexión del vástago que prefiere no continuar por esa elegancia del buen comercial. Tanto padre e hijo han aprendido a base de tratar con los clientes. Saben ofrecerles lo que quieren, y se nota.
El padre es Óscar Martínez Varela y trabaja con su hijo Alberto Martínez Rosendo.
Los dos regentan un negocio de venta de coches de ocasión.
A Óscar Martínez Varela y a su hijo Alberto Martínez Rosendo les une su pasión por los coches. El padre fue quien inició la tradición familiar en el sector. Un hombre hecho a sí mismo inició su carrera en el mundo de la automoción de la mano de José Manuel de Untes, un veterano en el sector de la venta de coches de ocasión. Tras un período de aprendizaje que recuerda con mucho cariño se estableció por su cuenta en O Carballiño. Desde su centro de operaciones tejió una red de clientes en la comarca y en Avión, su lugar natal y donde surtió de coches de a muchos de sus vecinos.
De su prestigio ganado a fuerza de profesionalidad se aprovechó su hijo, que a su lado aprendió los secretos del sector hasta ampliar el negocio con un nuevo local en el polígono Barreiros, a las puertas de la capital ourensana, y que abrió sus puertas hace menos de un mes. Ambos negocios conforman Multi-Autos.
Para sobrevivir en un sector tan competitivo, padre e hijo comparten la misma filosofía, y a tenor de los resultados no parece que hayan escogido un mal camino. «El secreto es dar a la gente calidad. Si lo engañas una vez no vuelve, y además se enteran sus amigos y pierdes clientela», explicó Óscar Martínez.
Pese a llevar menos tiempo que su padre atendiendo a clientes que buscan un coche de segunda mano, Alberto Martínez mantiene esa misma línea y advierte que en esta empresa familiar no utilizan vehículos extranjeros: «Aquí todos son nacionales con historial de mantenimiento. Lo hacemos para darle tranquilidad a la clientela».
Es una regla no escrita en Multi-Autos, tanto en su tienda de Ourense como en la de O Carballiño, que corrobora el padre. «Me molesta enormemente llevar el dinero de Ourense a Alemania. Fui una vez a buscar unos coches y decidí que no volvería más. Es una sensación que no me gusta», señaló el propietario de Multi-Autos.