Una crónica periódico hablaba del Banco do Tempo en Verín, donde sesenta personas intercambian su tiempo. Se trata pues de lo más contrario al tiempo muerto y no digamos ya al tiempo perdido. Miguel Ángel Buonarroti dijo: «No hay daño tan grande como el del tiempo perdido». Depende de la Consellería de Traballo e Benestar en la Casa da Xuventude y está coordinado por Sara Soto. Cubre, en fin, tanto el municipio como sus zonas limítrofes. Y es, de hecho, plurinacional, al contar con socios de Argelia, Brasil, Colombia, Dinamarca y Portugal. Su objetivo es el siguiente: «ser un sistema de participación social donde los socios demandan u ofertan un servicio cuya unidad de intercambio es la hora». El psiquiatra Enrique Rojas dice: «Convivencia es, ante todo, compartir, participar en la vida ajena y hacer participar al otro en la propia».