Tres victorias con poco lustre. Así podrían definirse las últimas actuaciones del Club Deportivo Ourense en su feudo.
Desde las gradas de O Couto han salido las primeras protestas realmente insistentes contra los planteamientos de Fonsi Valverde y, aún así, el equipo ha logrado un cierto respiro en la clasificación, después de que el empate del Negreira y el triunfo de un Vilalonga apremiado por los impagos marcara el punto más delicado de la campaña del cuadro rojillo. Y ante esas malas sensaciones, los nueve puntos y el cero reiterado en las tres ocasiones en el casillero de los tantos en contra, parecen el punto de partida de un plantel que sigue aguardando por los movimientos del mercado invernal.
Fue la primera vez que los hombres de Fonsi Valverde lograron encadenar tres victorias consecutivas y solo en la victoria contra el Alondras habían terminado el partido sin encajar ningún tanto. Faltan nueve apariciones en O Couto, comenzando por la del domingo ante el Santa Comba y en el cuadro técnico local saben que esos resultados serán una de las claves para que el Ourense pueda optar al primer puesto.
El Cerceda será uno de esos visitantes, pero el resto -con la salvedad de los pujantes Ordes y Vilalbés en la penúltima jornada- ocupan la franja media baja de la clasificación. Ya en la pasada campaña, desde la llegada de Fonsi, la remontada se basó en no dejar escapar puntos de casa, ya que el cuadro ourensanista solo dejó escapar tres empates, ante el Rápido de Bouzas, Pontevedra B y Céltiga.
El técnico, ya ha apuntado recientemente que deben mejorar los 34 puntos de la primera vuelta. Todo lo que no sea mantenerse regulares en O Couto, será un lastre casi insalvable para ese objetivo.