El Dépor, a prolongar la escalada

Pedro J. Barreiros A CORUÑA/LA VOZ.

OURENSE

Tras sumar diez de los últimos doce puntos, aspira a llenar su zurrón ante el duro calendario que se le avecina

28 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La resurrección deportivista avanza viento en popa y si se revisan los precedentes, nada hace temer que pueda zozobrar en Santander. Ni el mal tiempo que se anuncia ni las expectativas de un rival directo por la permanencia y reinventado año tras año siembran incertidumbre en un Dépor agarrado al timón de su sistema de cinco defensas y a una estadística que tradicionalmente dicta sentencia en El Sardinero a favor de los coruñeses. Su última derrota data del siglo pasado, de febrero del 96.

Pero lo más importante es que este equipo ya no duda del rumbo. Se sabe de carrerilla la fórmula para sumar y sumar: duro en defensa, casi inaccesible por tierra y aire, el partido le concederá al menos una ocasión para ganar. Así, convencido hasta el extremo de sus virtudes, y tras esconder en el fondo del baúl sus defectos, de penúltimo ha escalado a la decimotercera plaza y hasta presume de cuatro puntos de ventaja sobre el descenso.

El temporal aún no se marchó, pero ya sopla menos y el Dépor pretende llenar ahora, por fin más calmado, sus bodegas y salir lo mejor parado posible del crudo calendario que se le avecina. Todo comenzará en quince días, cuando tenga que visitar de forma consecutiva al Atlético de Madrid, al Athletic de Bilbao y al Valencia. Además, después de recibir en el estadio de Riazor al Hércules y al Sporting, llegarán el Barcelona, el Sevilla y el Villarreal.

Por eso, los puntos de esta tarde en El Sardinero, quizá el puerto más seguro de Primera en que los coruñeses recalan, se revelan tan importantes. Una nueva victoria, que sería la cuarta en cinco jornadas, los auparía a la zona tranquila y hasta con la expectativa de contar los puntos que le restarían hacia las plazas de Liga Europa. Pero antes de soñar queda por delante la necesidad de que el once más defensivo de Lotina sea capaz de sumar los tres puntos. Por primera vez en Liga desde la puesta en marcha del sistema de cinco defensas dejará de alinear a dos delanteros. Pablo Álvarez, que regresa a Santander, donde militó cedido, y Desmarets acompañarán a Adrián, mientras el resto del once será el mismo que en las últimas jornadas. Salvo contratiempo de última hora, Lopo, aquejado de molestias musculares en las últimas semanas, podrá jugar. A Urreta le toca esperar en el banquillo.

Dos derrotas a domicilio y un empate frente al Espanyol han dejado al Racing de los eternos Munitis y Pinillos a los pies de la zona de descenso.