El documento seguirá las líneas básicas del que elaboró el Inorde en el 2002 y que no se utilizó

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón OURENSE/LA VOZ.

OURENSE

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, ha dicho en repetidas ocasiones que el nuevo plan estratégico viene a actualizar y poner al día el que en el año 2002 elaboró el Inorde. Los sucesivos gobiernos obviaron, desde entonces, las medidas propuestas en ese documento y que previsiblemente se repetirán en el nuevo. Pero, ¿cuáles eran?

1

Aumentar la centralidad en la eurorregión.

El plan considera necesario que Ourense juegue un papel central en la eurorregión galaico-portuguesa. Su ubicación geográfica ya lo es, pero son necesarias mejores infraestructuras. El documento habla de estas: la autovías de Verín-Chaves y Santiago-Ourense (las únicas ejecutadas), un eje transversal del tren de alta velocidad, la modernización del ferrocarril y la creación de un centro intermodal de transportes.

2

Cohesión intraprovincial y articulación territorial.

Sin proponer medidas concretas, el plan estratégico destaca el riesgo de despoblamiento y argumenta que es necesario poner en marcha un modelo desarrollo equilibrado «donde los principales núcleos de la provincia y la capital desarrollen su vocación y sus potencialidades». Al desarrollo del rural afectarían, eso sí, algunas de las medidas propuestas en el siguiente punto.

3

Optimización de sus recursos naturales.

Dice el plan estratégico que muchos recursos están «insuficientemente aprovechados» y que se les podría aportar mayor valor añadido a través de procesos de transformación y comercialización. De este modo se podría garantizar, según dice el documento, el futuro de algunas comarcas. Los recursos potenciales serían los forestales, agrarios, energéticos, termales, minerales y la naturaleza y el paisaje, según recoge el plan.

4

Desarrollo empresarial y competitividad.

«Ourense tiene un déficit empresarial e industrial importante», reconoce el plan estratégico. Para corregir esta situación, el documento propone apoyar la competitividad del tejido empresarial existente (rocas ornamentales, forja, confección o alimentación) al tiempo que se hace una apuesta decidida por sectores de futuro como la automoción, las nuevas tecnologías, los nuevos materiales, el medio ambiente, la distribución y logística, los servicios, etcétera. Además, según el plan, es necesario que existan medidas de apoyo «que permitan hacer emerger las capacidades emprendedoras de los ourensanos».

5

La importancia de la capitalización humana.

Así llegamos al último eje estratégico del plan elaborado en el 2002. La dinámica demográfica regresiva provoca la «fuga» de los principales activos de la provincia, que son jóvenes y profesionales bien formados. Por ello, se proponen medidas que fomenten el avance en la capitalización humana.