El acceso centro incrementó el tráfico en la zona en más de un 20%

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón OURENSE/LA VOZ.

OURENSE

Las calles Pardo de Cela, Curros Enríquez y Marcelo Macías son las más congestionadas de la capital

03 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Ourense reivindicó durante años y sin descanso la creación de un enlace que conectase la Autovía das Rías Baixas (A-52) con el centro de la ciudad. Cuando, finalmente, esa infraestructura se puso en marcha, en diciembre del año 2007, el elevado número de vehículos que comenzó a circular por ella dejó claro que la reivindicación no era un capricho. La concentración de usuarios en este vial ha provocado, sin embargo, problemas de congestión en la zona.

Según el anteproyecto de revisión del plan urbanístico de la capital, la avenida de la Ribeira Sacra experimentó entre los años 2000 y 2008 un crecimiento del 21,02% en el volumen de vehículos que soporta. El citado documento achaca esta situación, precisamente, a la apertura del acceso centro. La especial congestión de este vial coincide con la situación que se vive en la calle Pardo de Cela, donde confluyen los vehículos venidos del nuevo acceso de la A-52 con los que llegan al centro a través del puente del Milenio. Allí el número de automóviles que entraron a Ourense durante el año 2008 fue de 21.600 al día, lo que supone una intensidad de tráfico un 57% mayor que la media de los accesos a la ciudad.

La entrada en servicio de la autovía AG-53 en dirección a Santiago ha reducido el volumen de vehículos que soporta el acceso oeste de la carretera Nacional 120. Ese vial de alta capacidad, sin embargo, contribuirá también al incremento de los automóviles que circulan por la A-52, con la que enlaza a pocos kilómetros de la capital ourensana.

La más complicada

A pesar de los problemas de tráfico ocasionados por el acceso centro, el vial más congestionado de Ourense es la avenida Marcelo Macías, con un tráfico registrado de 36.500 vehículos al día. Según el anteproyecto de revisión del plan urbanístico esta situación viene derivada de las propias características de la calle, que compatibiliza el aparcamiento con la circulación y de su condición funcional, al convivir un importante volumen de tráfico de acceso a la ciudad con la función distribuidora de la circulación interna de la misma.

La nueva planificación urbanística que tramita el gobierno municipal tratará de buscar soluciones para estos casos.