Una de cal y otra de arena

Maite Rodríguez Vázquez
Maite Rodríguez OURENSE |

OURENSE

El Ourense salva un primer encuentro marcado por decisiones arbitrales que pudieron condicionar el resultado final

17 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Aunque se enfrentaban los dos equipos más goleadores de sus respectivos grupos de liga, el primer partido del play off entre el Ourense y el Constancia a punto estuvo de terminar a ceros. No por falta de ocasiones del Ourense, que ya desde los primeros minutos achuchó la portería rival, defendida por un inconmesurable Vives, el mejor del partido.

Pero al margen del empuje de los locales, con intervalos de juego más parado, y del muro defensivo del Constancia liderado por su portero en especial desde que se quedaron con diez jugadores, el primer encuentro del play off estuvo marcado por al menos tres decisiones o indecisiones arbitrales que pudieron condicionar el encuentro.

Para empezar, el penalti clamoroso cometido sobre Adrián Quintairos y que el árbitro asturiano Alonso de La Lama se tragó. Era el momento de mayor empuje del Ourense y del propio delantero rojillo. El clamor de O Couto pudo servir para atemperar al trío arbitral, que pareció tomar un cariz algo más casero. Así se pudo ver en la jugada que acabó con la expulsión de Dani Rado, el nueve del Constancia, que estaba siendo uno de los principales peligros del equipo balear. Radó ya había visto una cartulina amarilla y la segunda le cayó en el minuto 32 por entender el árbitro que se tiró para simular un penalti. Una interpretación exagerada que obligó al Constancia a refugiarse todavía más atrás.

El jugar contra un rival con diez hombres trabó el juego del Ourense en el tramo final de la primera parte. El Constancia, con el seguro de vida que era su portero, tuvo la excusa para dedicarse a la defensa y esperar en algún momento sorprender a los locales.

La tercera decisión arbitral controvertida fue la anulación del gol de Yebra, tras rematar un gol botado por Rafa y que el auxiliar anuló porque vio que la pelota se había ido ligeramente fuera desde el lanzamiento del córner. Ya por último, en el gol que finalmente sí subió al marcador, hubo una mano clara del Ourense en el área que facilitó el remate de Oli para el postrero tanto de la victoria.