En 1968 se creó en O Carballiño una de las primeras empresas de Galicia ligadas al poliéster que hoy gestiona con éxito la familia Hermida
31 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Poliéster Hermida S.A. fue fundada en O Carballiño por su actual presidente, Nemesio Hermida Arias, en el año 1968, convirtiéndose desde su creación en una de las primeras empresas de Galicia ligadas al poliéster.
Una iniciativa que surgió, según reconoce su promotor, en unos cursillos impartidos por la PPO, en el cuartel de San Francisco al que asistió su primo Daniel Villamarín Hermida y con el que empezó su andadura profesional junto a su cuñado Manuel Adá, aunque finalmente fue Nemesio Hermida el que se quedó sólo al frente del timón.
Primero con la construcción de láminas para revestimientos, depósitos, de vino, aceite, agua y leche, para empresas de renombre como Feiraco o Leyma y desde 1976 con las piscinas, en las que hoy en día se han especializado para ser un referente en el sector, fabricando para toda la geografía española y Portugal. Así están presentes en todo el territorio nacional con una red de distribuidores en las distintas comunidades autónomas y desde 1991 también en el mercado luso con sus piscinas.
A la aventura paterna pronto se sumaron los hijos mayores. El primero y primogénito, Miguel Ángel Hermida Adá, al cumplir su mayoría de edad asumiendo la dirección comercial y sumando nuevas líneas de negocio para mejorar el nombre y la calidad de sus productos.
Concepción Hermida Adá decidió seguir los pasos familiares, algo después, al acabar su formación académica en la rama de Empresariales, asumiendo desde entonces la parte administrativa y financiera de Poliéster Hermida.
Una empresa que lleva cuarenta años instalando bienestar, tal y como reza el eslogan promocional con el que llevan el nombre de O Carballiño por toda España. Y es que, recuerda Nemesio, en todo ese tiempo de experiencia profesional hubo «de todo, buenas y malas épocas, hasta dos incendios, de los que logramos salir», explica. Tras uno de ellos tuvo la opción de trasladarse a Madrid, aunque se decantó por seguir «luchando» en O Carballiño.
Sus hijos alaban del patriarca familiar su «tesón, perseverancia y la constancia» para sacar adelante sus proyectos, por difíciles que estos sean y destacan también su capacidad para saber delegar y saber hacer hueco a los que vienen pisando fuerte por detrás.
Una garantía para afrontar las exigencias del mercado actual, ya que como reconoce con cuarenta años de profesionalidad a sus espaldas «hay que trabajar más que nunca y los márgenes son más pequeños, pero como somos creadores, porque siempre hicimos los moldes nosotros y los seguimos haciendo, toda la familia unida podremos aguantar con sacrificio y trabajo».
Nemesio Hermida reconoce orgulloso que cuenta con sus hijos y «ellos con su padre, aunque ellos son los que tienen que salir adelante y lo están haciendo, dándole cada vez más importancia a la empresa». El relevo generacional tampoco parece estar en peligro, con una pequeña ya en la casa, Alejandra, y un nuevo nieto, Alejandro, a punto de llegar.