El base granadino Gonzalo Sánchez se reivindicó ante La Palma como la principal referencia en la dirección del equipo
17 nov 2009 . Actualizado a las 11:20 h.El COB ya tiene su timón en la dirección. Gonzalo Sánchez Pérez De la Blanca. Nacido el 19 de octubre de 1985 en Granada, llegó al COB con la vitola de excelente director y la gran oportunidad para disputar la opción de ser primer base en un equipo de LEB Oro.
Avalado por Moncho Fernández en su etapa en Los Barrios, Javi Muñoz lo fichó como un jugador de futuro que está demostrando partido a partido que crece en su juego. Ya dejó huella en el primer encuentro de pretemporada en Cea ante Coruña, donde demostró su capacidad de dirección y fue el jugador más destacado para la afición que allí se dio cita.
Su trabajo diario le fue dando muchos minutos de juego ya con Javi Muñoz y la sensación de que cuando él dirige, el equipo juega mejor en ataque. Tuvo que superar con su esfuerzo el hecho de tener por delante sobre el papel a Matías Nocedal, algo que no le condicionó para seguir su progresión y trabajo. Gonzalo tiene claro que está delante de una oportunidad que no puede dejar escapar y que ella se la debe «a Javi Muñoz al que agradezco esta opción de tener minutos en un LEB Oro».
Trabajador incansable en los entrenamientos y partidos, la anotación es su único lunar en su juego, algo que no le preocupa en exceso, aunque quiere mejorarlo. «La verdad es que lo que quiero es hacerlo lo mejor posible en cada minuto que estoy en la pista y en los entrenamientos y no me considero un anotador, aunque intento cada día mejorar en esa faceta del juego, aunque no tiro mucho por mi forma de jugar», explica.
Humildad y trabajo
Si por algo destaca Gonzalo es por su humildad en el trabajo diario y por su trabajo para llegar a cotas más altas, algo que encajaba en el proyecto presentado por el COB en la pretemporada. Su humildad se refleja al aclarar que «lo que quiero además de progresar es ayudar al equipo tanto si juego cinco minutos como si lo hago treinta».
Ante La Palma se vio la mejor versión de Gonzalo, con sus padres en la grada del Pazo, algo a lo que no le da mucha importancia «ya que eso es pasado y ahora hay que pensar ya en el próximo partido. Yo estoy contento con mi trabajo, que siempre lo hago al 100% y no me reprocho nada». Un choque que será en Tenerife ante un rival muy reforzado, pero al que no le teme «está claro que han mejorado y que deben demostrar sobre la pista que ahora son un equipo candidato al ascenso».
Sus seis puntos, cinco rebotes, cinco asistencias y cuatro recuperaciones le convirtieron en el jugador más valorado del equipo con 16 y el Pazo encontró en él a un jugador efectivo y silencioso de los que no miran sus números en las estadística y sí el bien del equipo.
Javi Muñoz dejó varios legados que deben aprovecharse para el futuro, sobre todo si los nuevos fichajes no lo cambian todo. Uno de ellos, éste, un base a la antigua usanza con mucha proyeción.