Javier González: «Hay que dignificar el cocido»

Antonio Nespereira

OURENSE

Aún con 27 grados de temperatura, el cocido baja bien. Este verano tardío u otoño perezoso, que no se sabe muy bien qué es, ya predispone a mirar la despensa hipercalórica. «Hay que dignificar el cocido», dijo ayer Javier González, propietario y cocinero del restaurante A Rexidora, en Bentraces. Sus trabajadas manos y su mente inquieta -que le han posibilitado muchos galardones, entre ellos una estrella Michelin- han decidido darle una vuelta de tuerca a tan venerado producto gastronómico.

Su restaurante presentó ayer a un grupo de personas entre los que estaban los alcaldes de Ourense y Barbadás (Francisco Rodríguez y José Manuel Freire), las concejalas de Termalismo (Marta Arribas) y Educación (Ana Garrido) o el presidente de la CEO (Francisco Rodríguez) y el del polígono de San Cibrao (Manuel de la Fuente), un menú a base de cocido, que constaba de seis pases.

El resultado en el paladar arrancó elogios. Por los platos pasaron sopa de patata y jamón para beber -sí, sí, para beber-, empanada de cachucha y pimientos, salteado de chorizos con castañas y huevo, miga de Cea, caldo de nabizas y rabo de cerdo, carne ao caldeiro con repollo y garbanzos, filloa rellena de choco blanco y castañas y para cerrar la ingesta -porque la comida tuvo su final-, bica emborrachada.

Javier González ha decidido apostar por la estacionalidad de la gastronomía en una época en la que la huerta, los frutos secos o la cabaña ganadera dan lo mejor de si. Su atrevimiento en la preparación y mezcla de texturas es, en este caso, un gozoso descubrimiento. A Rexidora, con estas propuestas, apuntala aún más su habitual fama de dar valor añadido a la gastronomía provincial.