La entrada del AVE en la capital ourensana es utilizada por una constructora para vender algunos de sus apartamentos
19 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.| Corren días azules, casi negros, para la construcción. Y los reclamos se presentan como el arma única a utilizar para que los futuros compradores presten, por lo menos, atención a los carteles.
Reclamo según la Diccionario de la Real Academia en su primero acepción es: «Ave amaestrada que se lleva a la caza para que con su canto atraiga a otras de su especie». Y precisamente es eso, una ave, pero no de los que vuelan, el que ha utilizado un empresario ourensano para animar a la compra y a la vez hacer desviar el significado de reclamo a su séptima acepción: «Propaganda de una mercancía, espectáculo, doctrina, etcétera».
En plena avenida de As Caldas de la capital un gran cartel sobre la fachada de un edificio anuncia «una inversión segura en viviendas y áticos de 1, 2 o 3 dormitorios». Y en lugar de la estampa habitual de una imagen con acabados de lujo, aparece un tren sobre el que se puede leer «AVE». Una inversión segura, eso sí, pero que de momento está por llegar y que además cada vez parece que tarda más.
Lo cierto, sin embargo, es que el márketing funciona y son muchas las personas que por lo menos se paran, miran hacia arriba, leen el letrero y seguidamente se preguntan el por qué del AVE en el reclamo. No canta ni es utilizado par cazar, pero lo cierto es que al final la Alta Velocidad Española (AVE) ya empieza a ser un elemento rentable para la capital.