En un calendario plagado cada vez más del llamado Día de, ayer le tocaba el turno a los discapacitados. Así que desde la asociación de familiares de disminuidos psíquicos de Valdeorras (Asfaval) se pensó (de hecho, fue la única asociación de la provincia de Ourense que decidió organizar algo con motivo de ayer) que la mejor manera de conmemorar su día era con un mercadillo.
Un puesto en el que vender los objetos que los usuarios del centro realizan en sus clases de manualidades. Así, había de todo un poco: bolsos, móviles de colgar, broches, pendientes, bandejas, agendas... También había plantas, las que cultivaron en el taller de ornamentales. Todo hecho con el esfuerzo de los usuarios, que fueron también los encargados de vender sus obras al público. Un público que fue más escaso que en años anteriores. Más que por la tan manida crisis, cuentan desde Asfaval, el que les jugó una mala pasada fue el tiempo. La intensa lluvia que cayó durante toda la mañana sin tregua disminuyó la afluencia de paseantes por la praza do Concello, lo que se tradujo en un descenso de las ventas respecto a ediciones anteriores.