La resaca del día después

José Manuel Rubín redac.ourense@lavoz.es

OURENSE

11 mar 2008 . Actualizado a las 02:20 h.

Fue un gesto de repulsa al terrorismo. El mismo grito que en toda España. Pero la inclinada Praza Maior de Ourense dejaba resbalar ayer los sentimientos de las decenas de hombres y mujeres que acudieron a la cita solidaria. Se notaba que era algo más que repulsa por un hecho vil. Era también el momento de mostrar la resaca del día después de las elecciones. Los rictus de alegría o las muecas de malestar. Unas disimuladas y otras visibles. Tres alcaldes de Ourense estaban presentes. El actual, Paco Rodríguez, no escondía que los resultados electorales le obligan a cambiar de talla de camisa mientras sus antecesores, Enrique Nóvoa y Manuel Cabezas eran el haz y el envés. Uno compungido y el otro luchando para frenar un signo de alegría. Celso Delgado, Alberto Fidalgo, Sánchez Vidal y un largo etcétera hicieron ayer de la plaza un lugar para esconder las emociones o dejarlas brotar con risas o con lágrimas.