El día y la noche. Las trayectorias del Pontevedra y el Ourense han sido diametralmente opuestas en los últimos años y, aún así, el derbi del próximo domingo se abre a cualquier pronóstico, como quedó demostrado en la ida, cuando el cuadro rojillo arrancó un empate en Pasarón.
A nadie escapa, sin embargo, que el potencial de los granates antes de llegar al coliseo ourensanista es impecable en sus salidas, con dos únicas derrotas en once encuentros. Son ya diecinueve puntos los que han cosechado los pontevedreses en sus desplazamientos, sólo uno menos que el líder Deportivo B, pese a que la escuadra herculina ha jugado ha jugado ya dos partidos más lejos de su campo.
Manolo Tomé insiste en todo caso en que la disputa del derbi sureño es una contienda distinta a cualquier otra, una máxima en la que concuerdan también muchos de sus jugadores, que estarán especialmente estimulados frente a un equipo de tal valía.
En el seno de la entidad rojilla se consideran capaces de mantener la progresión de las últimas semanas y, si bien las metas están ubicadas en los próximos enfrentamientos contra el Santa Brígida y el San Isidro, el impulso que puede tomar el plantel frente al Pontevedra se vislumbra como muy valioso.
Otros condicionantes notables del choque es la planificación de ambos técnicos, porque mientras el objetivo de Tomé es sumar cuanto antes los puntos que garanticen la permanencia del Ourense, Xabi Gracia está programando sus pautas para que su plantilla llegue en las mejores condiciones a la disputa de los playoff, sin olvidar eso sí que todavía debe garantizar su presencia en las eliminatorias. De hecho, el plantel de la ciudad del Lérez ha vacilado en los últimos años cuando llega el mes de febrero, con una importante carga de trabajo en sus entrenamientos.
Y es que no podemos olvidar que el Pontevedra se había encaramado al liderato en la jornada veintidós, después de doce jornadas sin perder un partido, pero a partir de ahí, cayó en Vallecas y empató el pasado domingo frente a un Vecindario que sigue siendo el peor visitante de la Liga.
La cita de O Couto, en todo caso, también es un acicate para los futbolistas del conjunto granate, que estarán arropados por sus peñas, ya que se han solicitado más de medio millar de entradas para la ocasión. Todo indica que el ambiente será estelar, de lo mejor de esta campaña, algo a lo que no pasa desapercibido para ningún futbolista profesional.
En suma, pese a las diferencias entre uno y otro combinado, tanto el Ourense como el Pontevedra están en una fase del torneo en la que necesitan los puntos, los unos para aliviar una presión que todavía es notable en la parte baja de la tabla y los otros porque rivales directos como el Rayo Vallecano y el Real Madrid Castilla ya están tomando posiciones para situarse en el reducido grupo de los cuatro equipos que lucharán por el salto a Segunda División.