Los terrenos sobre los cuales el Ministerio de Cultura mantiene paralizada la construcción del archivo histórico y la biblioteca pública de San Francisco, fueron cedidos por el Concello de Ourense a este departamento del gobierno central a cambio de que corriese con la inversión que requieren ambas dotaciones culturales. Sin embargo, aquellas condiciones han cambiado hoy significativamente, precisamente por el alto grado de abandono que sufre el recinto, sobre todo el antiguo claustro.
El período de usufructo alcanza los 99 años, según el protocolo de entrega que las dos administraciones firmaron el 5 de noviembre de 1999 y el acuerdo plenario que ratificó la operación el 7 de enero de 2000. En virtud de las especificaciones que se hacen en el documento de cesión de los casi 18.000 metros cuadrados, el Ministerio de Cultura se comprometería a poner en marcha de inmediato las obras, bajo amenaza de que podría perder los derechos de propiedad sobre el solar.
El pleno del Concello de Ourense decidió el 7 de enero del 2000 entregar el suelo, pero con la condición de que las intervenciones programadas en el recinto deberían de estar finalizadas antes de cinco años.
El citado acuerdo plenario advertía de que si en ese plazo «no se han ejecutado las obras y se haya iniciado la prestación de los servicios para los que se cede el uso de estos bienes se resolverá la cesión corriendo a cuenta del concesionario los posibles gastos que haya tenido que ejecutar».
Posibilidades
El grupo de gobierno del Concello de Ourense está analizando el contenido de este documento para conocer si el Ministerio de Cultura pudo haber perdido sus derechos de cesión del antiguo acuartelamiento militar. Esa es la hipótesis que maneja el BNG. La concejala de Cultura, la nacionalista Isabel Pérez, confirmó ayer que la institución local está trabajando con esa hipótesis, lo que no significa que sea la única para desbloquear la situación.
De todos modos, existen dudas sobre si el acuerdo plenario adoptado hace casi ocho años es suficiente para hacer valer eventuales derechos de reversión. Efectivamente el documento aprobado por el Concello establece la pérdida de derechos sobre los terrenos al cabo de cinco años, pero no aclara si es desde el momento del traspaso de la propiedad o desde que las obras dieron comienzo. Si el plazo cuenta desde la entrega del solar, efectivamente el plazo ya expiró, pero si comienza a contar desde las obras se iniciaron, aún no se podría exigir la reversión de los terrenos, porque empezaron en febrero del 2004.
Por otra parte, los responsables del Concello de Ourense mostraron ayer su preocupación por la situación en la que se encuentra el conjunto monumental como consecuencia de que se hubiesen paralizado las obras. La concejala de Cultura indicó que la Dirección Xeral de Patrimonio había trasladado ya su preocupación al advertir daños que pueden ser muy importantes en el monumento.