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La presencia del Defensor del Pueblo y el Valedor en un homenaje a los docentes ourensanos reforzó la necesidad de dignificación social de estos profesionales
28 oct 2007 . Actualizado a las 02:28 h.Como un ejercicio necesario para la autoestima. Así podría definirse el homenaje organizado ayer por el sindicato de la enseñanza ANPE a los docentes no universitarios que el pasado curso pusieron punto final a su vida laboral y cortaron la cinta inaugural de la jubilación. Más de ochenta protagonizaron esta despedida y muchos de ellos estuvieron ayer en el centro cultural de la Diputación para recoger una escultura de Andrade, símbolo de sus años de dedicación a la enseñanza. Se llevaron más cosas a casa: recuerdos, agradecimientos y hasta una lección magistral, la que impartió el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, que habló en el acto de la violencia en las aulas, fundamentalmente entre iguales: «El panorama no ha empeorado durante estos años. La tendencia al maltrato ha disminuido claramente. Hay conductas menos graves. Por ejemplo, los insultos se han reducido en un 30% según un estudio que desarrollamos en colaboración con Unicef».
En opinión de Múgica no hay que dejarse llevar por engañosos optimismos pero tampoco por planteamientos alarmistas. «Hay problemas graves pero eso no significa que las aulas sean un infierno, que es lo que determinan algunos informes verdaderamente dramáticos», indicó el Defensor del Pueblo.
Habló también Enrique Múgica de la inmigración aunque recordando que el fenómeno tiene menos incidencia en Galicia que en el resto de España. Y repasó los que considera los principales problemas del sistema educativo. «Hay un porcentaje muy amplio de alumnos que no acaba secundaria. Se detecta desánimo en las aulas», apuntó. También aludió a lo perjudiciales que resultan, en su opinión, los sucesivos cambios de estructura que ha padecido la enseñanza en los últimos veinte años. Por otro lado, aseguró que el alto porcentaje de plazas de profesores ocupadas por interinos no es positivo porque este sector educativo es víctima de desatención.
Con todos estos brochazos pintó Enrique Múgica la situación de la educación en España y desde Ourense.