Cinco años después de haberse adjudicado y tres más tarde de su licitación, Fomento acometerá la ampliación del paso inferior de Marcelo Macías sobre la N-525 para intentar acabar con los problemas de tráfico de uno de los puntos más conflictivos de la capital. La obra se completará con una actuación de la Xunta para crear una glorieta y mejorar la seguridad del vial. La actuación, que se realizará sobre uno de los puntos negros de tráfico de la capital, supondrá importantes molestias para los vecinos de A Carballeira y también graves problemas de circulación. Así lo reconocieron ayer en un encuentro con los vecinos afectados, técnicos de Fomento y de la Consellería de Política Territorial. El más claro fue el delegado de Política Territorial, Raúl Fernández: «Teremos dificultades moi gordas co tráfico».
Para tratar de paliarlas, los técnicos de ambas administraciones consideran fundamental coordinar las actuaciones. Las cifras para entender la magnitud del problema circulatorio que se viene encima las puso Adolfo Güell, técnico de Fomento: «Por este punto de la N-525 circulan treinta mil vehículos al día, de los que cuatro mil son pesados. Por eso será fundamental que entre las dos administraciones nos echemos una mano para coordinar y que esos 30.000 coches tengan un paso alternativo. Porque no se puede cortar una carretera nacional».
A este número de vehículos hay que sumar los cinco mil que, según datos de la Policía Local, circulan diariamente por Marcelo Macías. Uno de los momentos más delicados serán las navidades, ya que este punto se convierte en el acceso al centro comercial Carrefour.
Incomodidades
En la misma línea se expresó el alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, que solicitó a los vecinos «apoio e comprensión» para soportar las incomodidades previstas durante los seis meses que duren las obras. El regidor socialista valoró positivamente que los técnicos de Fomento y Política Territorial acudan a explicar a los vecinos qué se va hacer en la zona de A Carballeira. Pese a las obras de mejora, Rodríguez reconoció que esta actuación no servirá para acabar definitivamente con los problemas de tráfico: «Hai un goberno dende fai tres meses. Non sería xusto que en quince días se lle pedira que acabase co caos de tráfico desta rúa».