La promoción más efectiva

OURENSE

Ourense será de nuevo protagonista de «Hospital Central»: el capítulo de mañana está ambientado en la Ribeira Sacra

09 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Muchos ourensanos -sobre todos aquellos que están lejos de su tierra- se sorprendieron la semana pasada al comprobar que Vilches paseaba por las calles de la ciudad de As Burgas en un acto de promoción nunca visto. El miércoles los vecinos de Ourense podían ver, por fin, el resultado final del rodaje de Hospital Central que se desarrolló en la provincia el pasado mes de junio. Y mañana habrá más ya que el episodio que se emitirá en Telecinco está ambientado en la Ribeira Sacra. Aunque todo parece en principio sencillo no lo fue tanto. Así lo explicaron ayer en el Centro Cultural de la Diputación Cristina Castilla, productora ejecutiva de la serie, Alberto Grondola, coordinador de los guionistas, y el ourensano Ignacio Rodríguez, uno de los principales responsables de que la cita se desarrollara en la ciudad. Según Rodríguez en un principio resultaría imposible que una serie como Hospital Central viniese a Ourense, por muchas causas: la serie no hace muchos exteriores, la audiencia es inalcanzable -tiene una media de más de cuatro millones de espectadores- y la trama no tiene mucho que ver con lo que se pretendía, que no era otra cosa que promocionar la ciudad. Fue en ese momento cuando se tuvo que dejar la idea en manos de los guionistas, que se pusieron a trabajar para conseguir introducir la ciudad en la trama de una serie que lleva más de nueve años en antena. Y la respuesta fue el equilibrio, según comentó Ignacio Rodríguez: «Alberto Grondola, como coordinador de los guionistas, supo encontrar el punto mágico de equilibrio para que la promoción de Ourense fuera compatible con el programa». Cristina Castilla, que estuvo presente en las grabaciones en Ourense, destacó la generosidad con la que fueron tratados en Ourense y dijo a todo el equipo le encantaría volver.

No es habitual que series como Hospital Central se desplacen a otras ciudades. Ourense fue una excepción. Lo que está claro es que el objetivo está cumplido. El mejor escaparate funcionó para demostrar que a veces sesenta minutos valen más que años enteros de promoción.