La capilla catedralicia del Santo Cristo ya tiene colocado su nuevo pavimento con madera del tipo Ipé, resistente a los altos índices de humedad que se dan en este espacio monumental, que se mueven entre el 75% y el 80%. El nuevo piso está colocado de manera que deja marcado el espacio del pasillo central. La inauguración se espera que sea en las primeras semanas del otoño, para reanudar el intenso culto que tiene esta capilla y las visitas de los turistas.
«La obra va a un ritmo normal pero más lento del que nosotros quisiéramos, dada la presión social para que se abra debido a la gente que le tiene devoción al Santo Cristo, o quienes tienen programadas sus bodas además de los turistas que se marchan con la decepción de no poder ver esta capilla», señala el delegado diocesano de Patrimonio y canónigo archivero, Miguel Ángel González García. Hay que tener presente que la imagen de Cristo que preside este lugar es un reclamo no sólo piadoso sino turístico de primera categoría en la ciudad de Ourense, más, incluso, que As Burgas, si no a la par, como recuerda González.
En la capilla, bordeando su nave, se encuentra buena parte de los sitiales del coro de madera que tuvo la catedral en su nave central y que fue trasladado a la capilla en el año 1938. Esta obra importante, de Juan de Angés y Diego de Solís, se hace necesario restaurarla o al menos hacer una limpieza pero ese trabajo queda para nuevos tiempos. Conserva 31 relieves.
Las obras se van a prolongar también a la sacristía de esta capilla, que corre paralela a una parte de la girola de la catedral, y que no se adivina desde allí dado que se accede por una pequeña puerta situada en otra capilla enrejada.
El suelo de la sacristía pasará a ser de granito. Hay que instalar el sistema eléctrico en la capilla y barnizar. Se necesita también efectuar una limpieza profunda y duradera de todo el conjunto.
El cabildo de la catedral se quedó desilusionado con el proyecto presentado a la Fundación Barrié de la Maza, para seguir actuando an la capilla del Santo Cristo con acciones complementarias. Se proponía hacer limpieza de las esculturas y de la orfebrería, restaurar el órgano del siglo XVIII que es parte fundamental de ese espacio de culto y se completaba la iniciativa con un apartado de investigación y catalogación de los fondos documentales y artísticos de la referida capilla para que quedara disponible a todos de forma definitiva. Pero las prioridades de la Fundación iban por otro camino.
Guía
«En la capilla hay que colocar un atril o ambón acorde con el conjunto», dice el archivero, que está pensando en la edición de un libro guía del Santo Cristo ya que los visitantes lo demandaron mucho durante todo el verano. Se editará con muchas imágenes para que todos entiendan la riqueza artística que allí hay. No se puede olvidar que este espacio está reconocido como el monumento barroco interior más fastuoso de Galicia.
Arquitecto y cabildo esperan que todo este espacio pueda ser reabierto al culto cuanto antes. La nave de la capilla data de la segunda mitad del siglo XVI, obra de Juan de Herrera, que la acabó en 1572 y entre 1574 y 1575 la pintó el maestro vallisoletano Marcos de Torres. La bóveda es renacentista y los retablos laterales fueron contratados en 1696 a Castro Canseco. En 1674 Pedro de Arén prolongó la capilla con la actual cabecera, desviada de su eje por el terreno y por la calle Juan de Austria. La capilla, sus retablos, fueron restaurados por la Xunta en 1994. No hace muchos años, un cortocircuito la llenó de humo y hubo que actuar nuevamente. Por fortuna no se perdió nada. Salvo los retablos laterales y el baldaquino, la decoración restante en madera está fijada con clavos directamente a los muros.