El programa de gobierno de la capital exige dinero de la Xunta y el Estado

La Voz A.N. | OURENSE

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PILI PROL

Los nuevos gestores del Concello deberán buscar financiación externa para sus proyectos La situación de las arcas municipales no permite afrontar una mínima parte de las promesas electorales

23 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

EL RETO DEL BNG. Los nacionalistas asumen el traslado del estadio de O Couto como una de sus apuestas para el recién iniciado mandato. La creación de una zona verde y 319 viviendas públicas en la zona esperan los primeros trámites para que sea realidad. EL RETO DEL PSOE. Los socialistas tendrán que gestionar la construcción de otra depuradora que sustituya a la de Reza, en la foto. Para ello tendrán que contar con el apoyo inversor del gobierno central. ?l nuevo gobierno del Concello de Ourense ha comenzado su andadura. Superados ya los trámites de constitución de la corporación, de la junta de gobierno y repartidas las funciones para cada uno de los catorce ediles de la mayoría socialista y nacionalista, el siguiente reto es cumplir con los compromisos adquiridos en la campaña electoral. Como cualquier propuesta de esta naturaleza, los propósitos para cumplir con el electorado son ambiciosos, como importantes serán los recursos económicos que tendrán que conseguir para hacerlos viables. Como quiera que el dinero con el que cuenta el Concello es limitado, se impone la búsqueda de financiación de las otras administraciones, fundamentalmente la Xunta y el gobierno central. En un primer vistazo a la situación de las arcas municipales, fuentes del nuevo Ejecutivo local reconocen que hay escasa capacidad de maniobra para afrontar los retos pendientes. Es más, llegan a dar el año presupuestario por perdido. Así las cosas, los primeros pasos se encaminarán a la elaboración de un borrador para el ejercicio económico del 2008, aunque tampoco creen que se pueda liberar una partida inversora más importante de que ha tenido la hacienda municipal estos últimos años. Vivienda Si el PSOE y el BNG pretenden cumplir con su compromiso de crear vivienda pública, infraestructuras para los barrios, equipamientos sociocomunitarios o nuevas políticas medioambientales, necesitarán el auxilio de los gobiernos gallegos y central. Desde el BNG se garantiza que las consellerías regidas por los nacionalistas estarán al lado del Concello de Ourense. Por esta vía podrán venir sobre todo ayudas para la promoción de vivienda pública. El departamento gallego que dirige Teresa Táboas manifestó en más de una ocasión que esperaba la puesta a disposición de la Consellería de suelo para levantar edificaciones para pisos de precio tasado. De esta forma, si el gobierno local lo consigue, Vivenda podrá cumplir con su compromiso. No hay que olvidar que en campaña se prometieron 2.000 viviendas en cuatro años y por el momento sólo están programadas medio centenar en Covadonga y 700 en Rabo de Galo, aunque con problemas judiciales. Los nacionalistas afrontan además otro difícil reto. Suya es la idea de trasladar el campo de fútbol de O Couto y ahí tendrán que implicar también a la Xunta para promover una compleja y costosa operación urbanística. En el aspecto sociosanitario, el gobierno gallego tendrá que echar una mano para construir los equipamientos de los barrios, como también la Consellería de Sanidade tendrá que cumplir su compromiso de hacer los centros de salud de O Couto y O Vinteún para los que ya hay suelo cedido. Exigencia del PSOE Por parte socialista, les queda trabajo. Ya no sólo tendrán que desarrollar el plan urbanístico, sino que deberán exigir a Política Territorial que cumpla con su anunciado proyecto de enterrar la carretera de Ponferrada para unir los dos campus de la capital. Asimismo tendrán que exigir a Fomento que asfalte la avenida de Santiago, que construya la nueva rotonda del Milenio o que adelante los trámites de la circunvalación Norte. Al gobierno central deberá pedir también que integre el prometido AVE en la ciudad, que ayude a transformar la estación, que se desbloquee la paralización de las obras del archivo y biblioteca de San Francisco, que están sin actividad desde hace más de un año sin ninguna justificación. No lo tendrán tampoco muy fácil en el apartado medioambiental. Hay que construir una nueva depuradora que sustituya a la de Reza y que comiencen las obras del saneamiento de la margen del Miño, en A Ponte aunque aquí los trámites están más avanzados ya que las obras están licitadas.