Ludoteca

OURENSE

DIAGONAL | O |

24 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

ME DA la impresión de que en esa institución que tiene su sede en la avenida de La Habana, esa misma a cuya supervivencia contribuyen a regañadientes cientos y cientos de pequeños empresarios y comerciantes legalmente obligados a pagar la cuota que se les adjudica, muy pero que muy de mala gana, deberían reservar un espacio para ludoteca. O sea, una salita de juegos. Algo para que se diviertan los ilustres vocales de esa controvertida institución en la que los forzados socios son, según la jerga oficial, electores. (Cambiemos las cosas de sitio, situémonos en un acto institucional en año no electoral y pensemos en un alcalde dirigiéndose a los vecinos como mis queridos electores : en fin, la repera). Volvamos al asunto del ocio, importante como pocos. Una partidita al mus, al julepe, a la escoba, o al tute, relaja. Y si se divirtiesen donde corresponde, dejarían de mezclar trapalladas y jugadiñas con cosas serias. Hace años, bastantes, jugábamos al pañuelo. Para quienes no sepan de qué va, alguien sujetaba uno por una de sus puntas y lo exponía, colgando, a los contendientes. A la voz de ya, acudían éstos al encuentro de la tela y ganaba quien sujetaba el trozo de algodón y era capaz de volver con él, sin que lo alcanzaran en la fuga, ¡tocado!, hasta el mismo lugar del que había salido. Había que andar fino. No era suficiente con ser rápido, pues también perdía quien se pasaba de listo y se echaba encima del otro, al haber cruzado la raya e invadido el terreno contrario, engañado por un buen amago. Como el que pica y se come con patatas un buen farol en el póker. (Qué arte tan noble, por cierto). Ahora andan con las cosas del AVE. Y se vuelven a retratar. Que si pido un pleno, porque soy más listo y sé que tenemos que hablar de la alta velocidad; que si anuncio un acto público y traigo a un técnico de campanillas, para que se explique; que si convocamos el pleno, total-pa-qué : para emitir un comunicado cuyo contenido ya conocemos de antemano: apoyo incondicional a la CEO, sólo faltaría; que si ponemos otro acto antes, chúpate esa, con el pleno al día siguiente y así, para el tercer día, cuando venga el técnico de primer nivel, a lo mejor ya está agotado el personal. De puro empacho. Toca ahora un fin de semana de trompeteo. En estéreo, claro. No se quede en casa ni un solo palmero, oiga. Y el pagano, mientras tantos, a seguir apoquinando para el sustento del asunto. Lástima de ludoteca.