INDETERMINADO | O |
04 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.A medida que vas cumpliendo años y la vida te va poniendo en el sitio que se ha elegido, dicen unos que la capacidad de asombro disminuye, pero también dicen otros, que nunca se debe perder. La cuestión es que las cosas que se pueden oír un día cualquiera en cualquier cafetería de Ourense, con humo o sin humo, me dejan perpleja, no por el contenido de las mismas, que son libres y propias, sino más bien por la intensidad de las palabras que es lo que a mí me enamora. Barman aburrido en la soledad del espacio. Hola Pepe, saluda un asiduo cliente. Aparece el humeante cortado, aunque lo oído es un cortao . Sorbo a sorbo da rienda suelta a su evidente pasión. Asienta la taza en el platillo y mira hacia su derecha. Hola Juan, qué hay de tu vida. Periódico en la mano Juan lo desliza sobre la mesa y con expresión cómplice dice: Ya ves, ya tenemos cuatro milloncitos, cuatro milloncitos que nos ha traído Zapatero. Te equivocas, le dice Pepe, cuatro millones uno, porque la mujer que vas a traer de Colombia para casarte la traes tú con tu dinero, ésa no te la trae Zapatero. El silencio se unió a mi silencio.