Una chispa tiró parte de una torre del Seminario a pesar del pararrayos

Jesús Manuel García OURENSE

OURENSE

El aparato eléctrico de la madrugada de ayer causó cortes de energía en distintos lugares El bloque cayó y abrió un boquete en un tejado entre la capilla y el archivo diocesano

13 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La fuerte tormenta que sacudió a Ourense durante la madrugada de ayer provocó un gran estruendo que despertó a no pocos ciudadanos y arrancó una piedra de una de las torres de la capilla del Seminario Mayor. No se han registrado grandes daños en la agricultura a lo largo y ancho de la provincia, como confirmaban las fuerzas de seguridad. Hacia las tres y media de la madrugada, sobre la ciudad se veían relámpagos de una tormenta que se aproximaba. Una hora después comenzó a llover y los truenos resultaban más impresionantes. En Ourense se veían relámpagos por doquier pero de forma especial hacia la zona de A Chavasqueira y Vistahermosa. Se produjeron apagones de luz que duraron poco tiempo, según la zona, pero el mayor susto estaba por llegar al Seminario. En el silencio de la noche, cada trueno resonaba con el eco de los claustros. Pero hubo un momento en que el ruido fue tan fuerte que a los seminaristas no les quedó más remedio que saltar de la cama, para comprobar qué estaba sucediendo. Uno de los rayos que cayeron sobre el edificio golpeó una esquina de la torre derecha de la capilla. Arrancó una piedra de la cornisa situada sobre los vanos pareados del espacio de campanas. La pieza, voluminosa, salió literalmente por los aires para caer unos metros más abajo sobre el tejado de un espacio situado entre la capilla mayor y el pabellón donde se hallan el salón de actos y el Archivo Histórico Diocesano. La piedra quedó partida en tres trozos tras abrir un boquete en el tejado. Todo el Seminario Mayor y el Menor quedaron sin servicio telefónico durante buena parte de ayer y tan sólo hubo corte de luz en el archivo. Por fortuna los hechos sucedieron en unas horas en las que nadie se mueve por esos espacios. El lugar donde cayó la piedra es una sala que apenas se usa. También podría haberse visto afectada la riqueza documental del archivo. El rector, Jorge Estévez, explica que todo se debió a la caída de varios rayos: «Ó mellor o pararraios non tivo capacidade para todos e un deles tirou a pedra. O susto foi grande». Eran las cinco y media de la mañana. El impacto contra el campanario fue tremendo, según el rector. Las torres están construidas de granito, tienen balconcillos con barandillas metálicas y llevan cruces de metal en la cúpula. «Todo foi neses dez minutos que se conoce que o trono atopábase mesmo enriba do edificio. O pararraios cubre ben todo o edificio e máis aló pero esta vez foi de tal intensidade que polo visto non deu abasto», añade Estévez.