CANTONES | O |
05 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.EL pasado jueves se presentaba en la Casa da Xuventude de Ourense una nueva edición del Maio Xove. Cerca de cien actividades se desarrollarán en el marco de esta iniciativa en la ciudad de Ourense. Desde su nacimiento -hace veinte años- hasta la actualidad, tanto la Xunta como el Concello han invertido el mismo dinero en la organización de evento. 4.800 euros en total, que algún día fueron contados en pesetas. Uno se para a pensar en cómo ha cambiado la vida en estos últimos veinte años. Y al margen de las modas, de los personajes populares o de los productos novedosos, lo que a uno enseguida se le viene a la cabeza es cuánto ha subido la vida, en lo económico. Suponemos que organizar un evento como el Maio Xove en 1986 no pudo costar lo mismo que en el 2006. Más aún con el redondeo a la alta que nos trajo el euro. Lo cierto es que desde la organización se pidió algo más y no pudo ser. Lo cierto y la realidad es que las actividades se siguen realizando gracias, más que nada, al esfuerzo de las asociaciones que participan y al trabajo de cada uno de sus miembros que, en la mayoría de las ocasiones, dan sin pedir nada a cambio. La juventud, la cultura y el mundo del asociacionismo parecen seguir siendo maltratados por la administración. Muchas veces se habla de que la juventud de hoy en día no se compromete como la del pasado, pero estos días en la Casa da Xuventude y en distintas asociaciones de la ciudad los jóvenes -y los no tanto- demostrarán que se puede trabajar con ilusión incluso con pocos medios económicos. En la presentación del Maio Xove estuvieron presentes las administraciones a través de dos representantes -de la Xunta y el Concello de Ourense-. Ambos alabaron la labor realizada por la Casa da Xuventude y los organizadores del evento. Pero las palmaditas con pan son más palmaditas.