El éxito de la movilización de los viticultores avala la exigencia de contratos homologados
OURENSE
?a masiva respuesta de la sociedad de O Ribeiro, que salió a la calle y cerró el comercio durante una hora, en apoyo del sector vitivinícola y en favor de que sus uvas tengan unos precios dignos ha sido un impulso para las fuerzas sindicales que reivindican, con este aval, la firma de contratos homologados, como única garantía del cumplimiento del acuerdo de precios. Desde Unións Agrarias, Xóvenes Agricultores y Sindicato Labrego Galego hay coincidencia además en reclamarle a la Xunta que «condicione as axudas a adegas á sinatura dos contratos homologados a través da mesa do viño do ribeiro». Unións Agrarias advierte, en boca de su representante en la denominación de origen, Carlos Basalo, que los contratos privados «non supoñen unha garantía de pago para os productores como demostra os reiterados incumprimentos dos acordos coas adegas». Francisco Bello, aclaró la postura de Xóvenes y puntualizó que la del lunes fue la primera de las movilizaciones de los viticultores ya que indicó: «Se isto non se arranxa, os viticultores non imos quedar coas mans cruzadas mentres nos rouban. Iremos ata onde faga falta en defensa dos nosos dereitos». Mismo argumento que se concretó desde el Sindicato Labrego Galego que ya anunció desde hace semanas que de no respetarse los acuerdos, convocaría medidas de fuerza y mantiene esa intención hasta lograr unos precios dignos para la viticultura que no impidan la incorporación «dos máis xóvenes ó sector». Las organizaciones agrarias consideran la gran respuesta del pasado lunes en defensa de O Ribeiro un impulso y un aliciente para las peticiones de los productores ante la Xunta de Galicia. Coinciden además en instar a la consellería de Medio Rural a que adopte las medidas necesarias para lograr de forma inmediata la firma de los contratos homologados entre los viticultores y las bodegas. Una forma de dejar bien claro que no están dispuestos a tolerar el incumplimiento continuo del acuerdo de precios por parte de los industriales, recordando que se comprometieron en la mesa del vino celebrada en septiembre a pagar 52 céntimos máis IVA para el jerez, «cando na práctica ningunha adega está a asumir eses prezos, con casos incluso de pagos por baixo dos 30 céntimos por quilo», denuncia UU.AA. Una situación inadmisible para el sector que insiste en solicitar que la administración condicione las ayudas para promoción e comercialización a los contratos homologados.