Reportaje | Los ceniceros llegan a las calles El Concello de la capital ha decidido poner remedio a los restos de cigarros que se acumulaban ante los edificios públicos desde la entrada de la ley antitabaco
29 mar 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La entrada en vigor el pasado 1 de enero de la ley antitabaco ha provocado el cambio de hábitos de muchos ciudadanos. Los efectos de la normativa se van sucediendo con el paso de los meses y se dejan notar en diversos ámbitos. La calle es uno de esos lugares en los que es evidente que algo ha cambiado. La prohibición de fumar en todos los centros de trabajo lleva a que sea ya habitual ver a grupos de trabajadores tomándose un respiro a las puertas de las oficinas para fumarse un cigarro. Eso, un día tras otro, llevó a que los servicios de limpieza fueran de los primeros en notar los efectos de la ley. Como bien explicaba en su momento el concejal de Limpieza, Odilo Masid, las colillas se acumulan a las puertas de los edificios oficiales, bancos y grandes empresas. Surgía un problema al que había que buscarle solución. Y llegó. En forma de mobiliario urbano. Porque todo parece estar ya previsto. Ceniceros para las calles. Así que el Concello de Ourense decidió probar y comprar cincuenta unidades que ayer comenzaron a colocarse. El edificio del Concello fue el primero en estrenar este nuevo mobiliario urbano. Ante la puerta principal dos ceniceros liberaban así a las jardineras de piedra de la engorrosa labor que desempeñaban sirviendo como improvisado depósito de colillas. Los trabajadores municipales fueron los encargados de estrenar este nuevo invento. La estética era lo más comentado y, como pasa en estos casos, hay opiniones para todos los gustos. La idea es, en principio, bien acogida y los nuevos ceniceros enseguida comenzaron a tener uso aunque muchos aún no se han acostumbrado y no se percataban de su situación. Curiosidad Con sorpresa y curiosidad miraban también los ourensanos los nuevos ceniceros colocados en la calle del Paseo, ante la sede de medio Ambiente, o en la oficina del PERI. En total serán 50 los que se repartirán por los edificios públicos. Habrá en el Teatro Principal, en la sede de Infraestructuras, en el Museo Municipal, en Hacienda, Sanidad, la Diputación... Ahora queda que se utilicen adecuadamente.