24 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

PARA muchas será uno más. Celebrarán el día contra la violencia hacia la mujer maquillando los cardenales del cuerpo e intentando olvidar los del alma. Verán por la tele los discursos y pensarán que aquello no va con ellas. Ellas seguirán en silencio. Esa es su condena, la del miedo a hablar, a escapar, a vivir. En días como el de hoy, seguirá habiendo mujeres calladas porque no pueden abandonar la violencia. Quizás ya lo intentaron pero el camino fue demasiado duro. Quizás la condena al agresor demasido pequeña. Quizás en días como el de hoy sería mejor apagar el televisor para no sentir vergüenza ajena.